Nadie Gana

Unknown-1

For English, click here.

Querida Lindsey,

“Nadie gana un argumento”, puede ser cierto, pero aun así me tengo que reír de los jugadores profesionales de futbol (soccer). Se ven tan bien en la cancha, graciosamente atléticos… hasta que suena el silbato y comienza el teatro. Siguiendo al árbitro, gritando a sus espaldas; de verdad esperan que él se de media vuelta y les diga, “Bueno, ahora entiendo tu punto; gracias por  los gritos que me hicieron recapacitar, así que voy a revertir mi decisión frente a los cientos de miles de espectadores y sonar mi silbato contra el otro equipo.”  ¡Claro que no! Pero le gritan los pulmones al árbitro de todas maneras.

Los dimes y diretes entre hermanos es una tonada que suena en el asiento trasero de mi coche muy seguido, demasiado. Cuando mis dos más pequeños tenían cuatro y cinco años, entonaban el “¡Si tú!”, “¡Yo no!”, “¡Si tú!”… que tenían perfectamente memorizado para cualquier lugar u ocasión.

Yo he dicho muchas veces que los niños actúan de la manera que los adultos actuarían si no tuvieran el freno de la censura, creo que prefiero decir el “control” mental de mi boca, por lo menos en lo que respecta a las consecuencias, pero a veces tengo que reír por lo bajo de las cosas que los niños dicen… sería divertido poderlo decir uno también… aunque sea por un ratito.

Hace algunos años, esta era la conversación en el asiento trasero entre mis pequeños

(edades 4 y 5):

Christine: “¡Mira a TODAS esas vacas!”

J.R. : “Si, pero ¡mira! ¡Hay un caballo en medio!”

Christine: “No había un caballo, todas eran vacas.”Unknown

J. R.: “Si había un caballo, era café. Las vacas eran negras y había un caballo.”

Christine: “¡No, no había ningún caballo J.R.! Todas eran vacas. Los granjeros no ponen caballos  en el mismo corral con las vacas!”

J.R.: “Bueno ESE granjero si lo hace porque YO ¡VI UN CABALLO!”

Esto continuo y subió cada vez mas de tono, así que yo intercedí de manera calmada con esa “tonada de mamá” que parecía estar entonando continuamente…:

“Christine y J. R. por favor paren con esa contaminación auditiva. Recuerdan ¿Quién gana un argumento? NADIE. Así que por favor cambien de tema. Nunca vamos a saber si había o no un caballo. Discutir y discutir no va a convencer a nadie y solo nos molesta a todos. Solo Dios sabe si había un caballo o no.”

Hubo casi 30 segundos de silencio en el coche.

Después J.R. rompió el silencio y dijo con seriedad “Si. Y cuando llegue al cielo le voy a preguntar a Dios y Él te va a decir que era un caballo.”

Ja JA!

Mi hija Christine (ahora de 9) está leyendo “Como Ganar Amigos e Influir en las Personas” de Dale Carnegie para su clase de “negocios” en la escuela en casa. Se acercó a mí y me explico como ella no entiende porque alguien tiene que discutir por algo. “Todo lo que necesita hacer es estar de acuerdo con la otra persona y decir ‘lo siento’. Luego la otra persona no puede discutir más. Pero si los contradices, ¡ellos nunca se van a dar por vencidos!”

Me gustan sus pensamientos (y los de Dale Carnegie). Si fuera tan fácil hacerlo como decirlo, habría una reducción substancial de contaminación de ruido ¡en el planeta! Mientras tanto podemos esperar al día en que sabremos si había un caballo entre las vacas.  (sonrisa)

Bendiciones,

Terri

Cartas Similares

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s