“Tendiendo” a Perdonar

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Querida Lindsey

Recientemente escribí de nuestro viaje familiar a la feria estatal: Un auto – que había sido dejado en neutral – había atravesado el estacionamiento, apenas esquivando a mi esposo y a otros peatones mientras alcanzaba su destino: chocar contra un auto . El “vehículo desatendido” rodando en neutral a cualquier destino la vertiente lo llevare, me recordó de las muchas “vidas desatendidas” que se mueven en neutral, dejando que circunstancias externas determinen su destino; un choque.  (Ver “Vehículos desatendidos”, aquí.)

¿Y si en lugar ponemos nuestro PRNDL en D de “drive” o conducir – para alcanzar nuestro más alto potencial para la Gloria de Dios?  Conduciendo nuestras vidas con propósito (en la voluntad de Dios) es la única forma de luchar contra nuestras tendencias naturales en declive.

Cuando pensamos en auto-asistencia, frecuente pensemos en el manejar el “comer bien y hacer ejercicio” para evitar un choque de salud.  O quizás pensemos en el manejar bien el presupuesto a fin de evitar el deslizarse en las deudas y terminar en la bancarrota. Los medios frecuentemente conducen  “vidas desatendidas” por su vertiente resbalosa de pecados hacia el alcohol, infidelidad o pornografía entre otros. Si no atendemos a la vida de nuestros hijos, la cultura alrededor los jalara gustosamente. Aunque la lista de necesidades de conducción es interminable: dieta, medios, presupuesto, crianza de nuestros hijos, etc. recientemente he observado y admirado la “hábil conducción” que algunos cristianos están haciendo en el área de

Perdonar.

Es extraño pensar de alguien conduciendo perdón, pero al mismo tiempo, a menos de que sea conducido a propósito, el perdonar o la falta de perdón llevara a un choque severo, cada vez.

La tendencia natural al agravo, es sentirse ofendido, guardando la ofensa y hasta buscar venganza por dicha ofensa – ESTA es la vertiente del mundo en que vivimos. Despiertas toda la noche desatendidas, las emociones conducen la voluntad del individuo terminando en amargura, ira, negatividad, relaciones rotas, problemas físicos y aun violencia. Yo tengo remordimientos masivos cuando pienso en la gloria que robada a Dios cada vez que me ha faltado perdón para alguien más.

Un autor dice que perdón es nunca repetir la ofensa de nuevo – con la persona involucrada o con alguien más. Contar la historia o pensar en la historia solo ocasiona un nuevo nacimiento a las emociones pasadas, removiendo por completo los beneficios del perdón. Autor de libros best-seller, Orrin Woodward dijo, “Perdonar no significa que la víbora no va a volver a morder. Significa que no tendremos el deseo de lastimar a la víbora.” Nos da compasión la víbora. Queremos ayudar a la víbora a que sea una nueva criatura en Cristo. A veces me he tenido que forzar a perdonar a alguien quien al mismo tiempo tiene ¡un gran resentimiento hacia mí! Pero ¿acaso Cristo no me enseñó que es posible a través de su misma muerte, cuando oro por los que le mataban, “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”?

Martin Lloyd Jones, en su libro, Vida en Cristo, dice que cuando nuestro orgullo está en orden, nadie puede insultarnos. “Sea lo que el mundo pudiera decir de mí, cuando yo me conozco a mí mismo, yo sé que ellos no saben la verdad acerca de mi – soy mucho peor de lo que ellos piensan. Cuando nos vemos a nosotros mismos a la luz del evangelio glorioso, nadie nos puede lastimar, nadie nos puede ofender”

Yo realmente creo que la condición de mi corazón – no el tamaño de la ofensa – determina el nivel de dificultad a perdonar al ofensor. En esencia, si mi corazón reconoce que yo he necesitado perdón en el pasado, yo soy más propenso a dar perdón Hoy. Si mi corazón está lleno de orgullo como si, “yo nunca he necesitado el perdón” “Yo soy más Santo que estos que me ofenden” o “yo jamas haría algo así,” entonces soy más propenso a tomar cualquier acción como una gran ofensa y tendré mucha más dificultad a perdonar. En otras palabras yo me encarcelo a mí mismo, mientras limito la libertad de las personas a mí alrededor. Es difícil de expresar mejor que el Viejo dicho: ” El no perdonar es como beber veneno y esperar que la otra persona se muera.”

Aquellos que perdonan no solo se dan a sí mismos el regalo de la libertad del pasado, sino también bendicen a todos quienes conocen con esa misma sensación de libertad.

Mi hijo de 13 recientemente leyó El Refugio Secreto, un libro que detalla el tiempo que 51N6NiZx5kL._SL300_Corrie Ten Boom paso en un campo de concentración Nazi durante la Segunda Guerra Mundial.  (Recomiendo ampliamente escuchar el audio de Ms. Ten Boom grabado unos pocos años previos a su muerte, el solo escuchar su voz otra vez esta semana, trajo lágrimas a mis ojos, reconociendo el impacto que tuvo en mi vida cuando escuche la grabación por primera vez hace un par de décadas. Mi hijo de 13 años y yo escuchamos la grabación en el camino de regreso de la práctica de fútbol, y nos quedamos estacionados en la entrada de la casa para terminarlo, porque él no quería apagarlo sino hasta el final. Descarga el MP3 u ordena el CD “Mas el Mayor de estos es el Amor” En Ingles AQUI.  Aunque la grabación es apropiada para todas las edades, el libro muestra detalles que son mejores para ravensbruck_camp_barracksadolescentes mayores).

Habiendo sido descubierto por esconder a Judíos, el padre de Ms. Ten Boom, su hermana y ella fueron llevados a un infierno terrenal en el Campo de Concentración de Ravensbrück, el cual cobro la vida de su padre y su hermana, mientras amenazaba cada día la de ella. Maltratada, hambrienta, y testigo de atrocidades insondables, por alguna razón ella fue liberada días antes que el resto del campo de concentración fuese marchado a morir en las cámaras de gas. No puedo imaginar la amargura que debía hervir por su piel, pensando de él bien que ella estaba tratando de hacer por los Judíos por amor, y el castigo que ella sufrió.  No puedo concebir las terribles pesadillas que robaban sus noches. ¿Cuánto no habrá sufrido por el dolor de la pérdida de su familia, debido a actos de maldad deliberados?

De alguna manera sin embargo, ella fue capaz de mantenerse en el “asiento del conductor” y “conducir su vida”  de todos modos.

Ella condujo su vida con la Palabra de Dios, de manera milagrosa logro llevar escondida una Biblia al campo de concentración, aun cuando fue desnudada y observada por crueles guardias armados. (¿Habría yo arriesgado tanto? ¿Desearía una Biblia tanto como para intentarlo?)

Ella acelero sus días contra la vertiente negativa con gratitud. En un punto, ella y su hermana Betsy, agradecieron a Dios por ¡Los Piojos! ¡Si Piojos! Porque mantenían a los guardias fuera de sus dormitorios, y eso les permitía estudiar la Palabra de Dios juntas. (¿Seria yo tan agradecida aun en circunstancias tan graves?)

Ella acelero las revoluciones sirviendo a otros. En lugar de lloriquear sola, o aun solo orar sola, ella invito a otros prisioneros a estudiar con ella, compartiendo su Biblia – hoja gastada por hoja gastada. (¿Tengo yo estos hábitos? – ¿servir a otros en lugar de solo satisfacer las necesidades de mi familia y mías?)

Ella se mantuvo en el camino correcto, cuando tuvo compasión por sus cruentos guardias y su falta de una relación con el salvador de ella, Cristo Jesús. Se enfocó en adonde iba, no donde la vertiente de este mundo quería llevarle. Con sus ojos puestos en Jesús, ella pudo seguir Su ejemplo de “perdonar a aquellos que no saben lo que hacen.”

Ella no se enfocó hacia adentro en la vertiente del yo.

Ella decidió sanar.

Ella condujo hacia el perdón.

Ella glorifico a Dios quien la cuido todo el tiempo.

Luego ella hizo aún más. Reconoció las “vidas desatendidas” en la comunidad de post-guerra – aun incluso a los mismos guardias del campo de concentración. No se quedó observando cómo iban en declive hacia un choque, pero comenzó a decirles acerca de la Palabra de Dios, la salvación por Jesucristo, y de cómo y porque ella era capaz de perdonar.  Ella fue públicamente buscada por uno de los los mismos guardias del campo de concentración que se llevaron a su padre y su hermana. Aun cuando los años habían pasado, te podrás imaginas los sentimientos de duda que tuvo cuando lo vio. ¿Haría que regresara el horror y las pesadillas empezaran de nuevo? ¿Se quedaron mirando a los ojos causando un trauma a su corazón? ¿Recordaría ella la fuerza con la que golpeaba, o la dureza de sus palabras? ¿Resurgiría la amargura con el recuerdo de su panza llena mientras los prisioneros de alrededor pasaban semanas sin comida, y quienes eran severamente castigados o asesinados si tan solo mordían una papa cruda de las que eran forzados a cosechar? Después de que ella pensó que había perdonado, ¿surgirían de regreso las emociones cuando estuvo cara a cara con su agresor?

¡La angustia sobre la muerte de su hermana y su padre en el campo de concentración debieron estrujar todo su ser para correr… o gritar… o herir!

… pero ella renuncio a sus emociones y abrazo al mismísimo hombre, así como el abrazo a Cristo a quien ella representaba.

“En ese momento,” escribe ella, “ sucedió algo milagroso. Una corriente parecía pasar de mi hacia él, mientras en mi corazón surgía un amor por este desconocido que casi me sobrecoge.”

Ella comprobó el perdón del Padre por nuestros pecados cuando vio más allá de los pecados de este hombre desconocido y fue capaz de perdonar.

¡Oh, conducir una vida tan bien!

Corrie Ten Boom no hubiese tenido un testimonio, si al comienzo de su historia su “auto” hubiera estado en neutral. Hubiese seguido al líder de su país, rodando en el pavimento de sus planes malignos, deslizándose hacia cualquier choque donde la llevaran. Tampoco hubiera tenido un testimonio si después de todas las atrocidades, se hubiera “estacionado” en la prisión de la amargura.

Ella “atendió su vida” antes de que yo siquiera naciera e influyo en la mía asegurando que yo este:

– Dirigiendo con la Palabra de Dios.

– Acelerando con gratitud, revisando mis alrededores por aun la más pequeña de las bendiciones.

– Acelerando la velocidad sirviendo a otros.

– Permaneciendo en el camino correcto y teniendo compasión de quienes no lo están.

– Manteniendo mis ojos en el destino: en Cristo Jesús.

¡Podemos conducir adelante querida amiga!

En amor,

Terri Brady

Una cicatriz no es del todo mala; muestra que lo que era una herida abierta esta ahora sana.

Romanos 5:5 “y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

Miqueas 7:18-19 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.

Referencias Bibliográficas:

  • El Refugio Secreto por Corrie Ten Boom (Aunque este libro tiene detalles del Holocausto apropiados para jóvenes mayores, la liga de audio puede ser mejor para todas las edades.)
  • Magnifica Obsesion by Ann Graham Lotz

 

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