“Tendiendo” a Perdonar

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Querida Lindsey

Recientemente escribí de nuestro viaje familiar a la feria estatal: Un auto – que había sido dejado en neutral – había atravesado el estacionamiento, apenas esquivando a mi esposo y a otros peatones mientras alcanzaba su destino: chocar contra un auto . El “vehículo desatendido” rodando en neutral a cualquier destino la vertiente lo llevare, me recordó de las muchas “vidas desatendidas” que se mueven en neutral, dejando que circunstancias externas determinen su destino; un choque.  (Ver “Vehículos desatendidos”, aquí.)

¿Y si en lugar ponemos nuestro PRNDL en D de “drive” o conducir – para alcanzar nuestro más alto potencial para la Gloria de Dios?  Conduciendo nuestras vidas con propósito (en la voluntad de Dios) es la única forma de luchar contra nuestras tendencias naturales en declive.

Cuando pensamos en auto-asistencia, frecuente pensemos en el manejar el “comer bien y hacer ejercicio” para evitar un choque de salud.  O quizás pensemos en el manejar bien el presupuesto a fin de evitar el deslizarse en las deudas y terminar en la bancarrota. Los medios frecuentemente conducen  “vidas desatendidas” por su vertiente resbalosa de pecados hacia el alcohol, infidelidad o pornografía entre otros. Si no atendemos a la vida de nuestros hijos, la cultura alrededor los jalara gustosamente. Aunque la lista de necesidades de conducción es interminable: dieta, medios, presupuesto, crianza de nuestros hijos, etc. recientemente he observado y admirado la “hábil conducción” que algunos cristianos están haciendo en el área de

Perdonar.

Es extraño pensar de alguien conduciendo perdón, pero al mismo tiempo, a menos de que sea conducido a propósito, el perdonar o la falta de perdón llevara a un choque severo, cada vez.

La tendencia natural al agravo, es sentirse ofendido, guardando la ofensa y hasta buscar venganza por dicha ofensa – ESTA es la vertiente del mundo en que vivimos. Despiertas toda la noche desatendidas, las emociones conducen la voluntad del individuo terminando en amargura, ira, negatividad, relaciones rotas, problemas físicos y aun violencia. Yo tengo remordimientos masivos cuando pienso en la gloria que robada a Dios cada vez que me ha faltado perdón para alguien más.

Un autor dice que perdón es nunca repetir la ofensa de nuevo – con la persona involucrada o con alguien más. Contar la historia o pensar en la historia solo ocasiona un nuevo nacimiento a las emociones pasadas, removiendo por completo los beneficios del perdón. Autor de libros best-seller, Orrin Woodward dijo, “Perdonar no significa que la víbora no va a volver a morder. Significa que no tendremos el deseo de lastimar a la víbora.” Nos da compasión la víbora. Queremos ayudar a la víbora a que sea una nueva criatura en Cristo. A veces me he tenido que forzar a perdonar a alguien quien al mismo tiempo tiene ¡un gran resentimiento hacia mí! Pero ¿acaso Cristo no me enseñó que es posible a través de su misma muerte, cuando oro por los que le mataban, “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”?

Martin Lloyd Jones, en su libro, Vida en Cristo, dice que cuando nuestro orgullo está en orden, nadie puede insultarnos. “Sea lo que el mundo pudiera decir de mí, cuando yo me conozco a mí mismo, yo sé que ellos no saben la verdad acerca de mi – soy mucho peor de lo que ellos piensan. Cuando nos vemos a nosotros mismos a la luz del evangelio glorioso, nadie nos puede lastimar, nadie nos puede ofender”

Yo realmente creo que la condición de mi corazón – no el tamaño de la ofensa – determina el nivel de dificultad a perdonar al ofensor. En esencia, si mi corazón reconoce que yo he necesitado perdón en el pasado, yo soy más propenso a dar perdón Hoy. Si mi corazón está lleno de orgullo como si, “yo nunca he necesitado el perdón” “Yo soy más Santo que estos que me ofenden” o “yo jamas haría algo así,” entonces soy más propenso a tomar cualquier acción como una gran ofensa y tendré mucha más dificultad a perdonar. En otras palabras yo me encarcelo a mí mismo, mientras limito la libertad de las personas a mí alrededor. Es difícil de expresar mejor que el Viejo dicho: ” El no perdonar es como beber veneno y esperar que la otra persona se muera.”

Aquellos que perdonan no solo se dan a sí mismos el regalo de la libertad del pasado, sino también bendicen a todos quienes conocen con esa misma sensación de libertad.

Mi hijo de 13 recientemente leyó El Refugio Secreto, un libro que detalla el tiempo que 51N6NiZx5kL._SL300_Corrie Ten Boom paso en un campo de concentración Nazi durante la Segunda Guerra Mundial.  (Recomiendo ampliamente escuchar el audio de Ms. Ten Boom grabado unos pocos años previos a su muerte, el solo escuchar su voz otra vez esta semana, trajo lágrimas a mis ojos, reconociendo el impacto que tuvo en mi vida cuando escuche la grabación por primera vez hace un par de décadas. Mi hijo de 13 años y yo escuchamos la grabación en el camino de regreso de la práctica de fútbol, y nos quedamos estacionados en la entrada de la casa para terminarlo, porque él no quería apagarlo sino hasta el final. Descarga el MP3 u ordena el CD “Mas el Mayor de estos es el Amor” En Ingles AQUI.  Aunque la grabación es apropiada para todas las edades, el libro muestra detalles que son mejores para ravensbruck_camp_barracksadolescentes mayores).

Habiendo sido descubierto por esconder a Judíos, el padre de Ms. Ten Boom, su hermana y ella fueron llevados a un infierno terrenal en el Campo de Concentración de Ravensbrück, el cual cobro la vida de su padre y su hermana, mientras amenazaba cada día la de ella. Maltratada, hambrienta, y testigo de atrocidades insondables, por alguna razón ella fue liberada días antes que el resto del campo de concentración fuese marchado a morir en las cámaras de gas. No puedo imaginar la amargura que debía hervir por su piel, pensando de él bien que ella estaba tratando de hacer por los Judíos por amor, y el castigo que ella sufrió.  No puedo concebir las terribles pesadillas que robaban sus noches. ¿Cuánto no habrá sufrido por el dolor de la pérdida de su familia, debido a actos de maldad deliberados?

De alguna manera sin embargo, ella fue capaz de mantenerse en el “asiento del conductor” y “conducir su vida”  de todos modos.

Ella condujo su vida con la Palabra de Dios, de manera milagrosa logro llevar escondida una Biblia al campo de concentración, aun cuando fue desnudada y observada por crueles guardias armados. (¿Habría yo arriesgado tanto? ¿Desearía una Biblia tanto como para intentarlo?)

Ella acelero sus días contra la vertiente negativa con gratitud. En un punto, ella y su hermana Betsy, agradecieron a Dios por ¡Los Piojos! ¡Si Piojos! Porque mantenían a los guardias fuera de sus dormitorios, y eso les permitía estudiar la Palabra de Dios juntas. (¿Seria yo tan agradecida aun en circunstancias tan graves?)

Ella acelero las revoluciones sirviendo a otros. En lugar de lloriquear sola, o aun solo orar sola, ella invito a otros prisioneros a estudiar con ella, compartiendo su Biblia – hoja gastada por hoja gastada. (¿Tengo yo estos hábitos? – ¿servir a otros en lugar de solo satisfacer las necesidades de mi familia y mías?)

Ella se mantuvo en el camino correcto, cuando tuvo compasión por sus cruentos guardias y su falta de una relación con el salvador de ella, Cristo Jesús. Se enfocó en adonde iba, no donde la vertiente de este mundo quería llevarle. Con sus ojos puestos en Jesús, ella pudo seguir Su ejemplo de “perdonar a aquellos que no saben lo que hacen.”

Ella no se enfocó hacia adentro en la vertiente del yo.

Ella decidió sanar.

Ella condujo hacia el perdón.

Ella glorifico a Dios quien la cuido todo el tiempo.

Luego ella hizo aún más. Reconoció las “vidas desatendidas” en la comunidad de post-guerra – aun incluso a los mismos guardias del campo de concentración. No se quedó observando cómo iban en declive hacia un choque, pero comenzó a decirles acerca de la Palabra de Dios, la salvación por Jesucristo, y de cómo y porque ella era capaz de perdonar.  Ella fue públicamente buscada por uno de los los mismos guardias del campo de concentración que se llevaron a su padre y su hermana. Aun cuando los años habían pasado, te podrás imaginas los sentimientos de duda que tuvo cuando lo vio. ¿Haría que regresara el horror y las pesadillas empezaran de nuevo? ¿Se quedaron mirando a los ojos causando un trauma a su corazón? ¿Recordaría ella la fuerza con la que golpeaba, o la dureza de sus palabras? ¿Resurgiría la amargura con el recuerdo de su panza llena mientras los prisioneros de alrededor pasaban semanas sin comida, y quienes eran severamente castigados o asesinados si tan solo mordían una papa cruda de las que eran forzados a cosechar? Después de que ella pensó que había perdonado, ¿surgirían de regreso las emociones cuando estuvo cara a cara con su agresor?

¡La angustia sobre la muerte de su hermana y su padre en el campo de concentración debieron estrujar todo su ser para correr… o gritar… o herir!

… pero ella renuncio a sus emociones y abrazo al mismísimo hombre, así como el abrazo a Cristo a quien ella representaba.

“En ese momento,” escribe ella, “ sucedió algo milagroso. Una corriente parecía pasar de mi hacia él, mientras en mi corazón surgía un amor por este desconocido que casi me sobrecoge.”

Ella comprobó el perdón del Padre por nuestros pecados cuando vio más allá de los pecados de este hombre desconocido y fue capaz de perdonar.

¡Oh, conducir una vida tan bien!

Corrie Ten Boom no hubiese tenido un testimonio, si al comienzo de su historia su “auto” hubiera estado en neutral. Hubiese seguido al líder de su país, rodando en el pavimento de sus planes malignos, deslizándose hacia cualquier choque donde la llevaran. Tampoco hubiera tenido un testimonio si después de todas las atrocidades, se hubiera “estacionado” en la prisión de la amargura.

Ella “atendió su vida” antes de que yo siquiera naciera e influyo en la mía asegurando que yo este:

– Dirigiendo con la Palabra de Dios.

– Acelerando con gratitud, revisando mis alrededores por aun la más pequeña de las bendiciones.

– Acelerando la velocidad sirviendo a otros.

– Permaneciendo en el camino correcto y teniendo compasión de quienes no lo están.

– Manteniendo mis ojos en el destino: en Cristo Jesús.

¡Podemos conducir adelante querida amiga!

En amor,

Terri Brady

Una cicatriz no es del todo mala; muestra que lo que era una herida abierta esta ahora sana.

Romanos 5:5 “y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

Miqueas 7:18-19 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.

Referencias Bibliográficas:

  • El Refugio Secreto por Corrie Ten Boom (Aunque este libro tiene detalles del Holocausto apropiados para jóvenes mayores, la liga de audio puede ser mejor para todas las edades.)
  • Magnifica Obsesion by Ann Graham Lotz

 

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Donde esta Wal-Mart?

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Querida Lindsey,

Un día soleado de 80 grados F (27 C) es un lenguaje de amor por sí solo, pero añade a dos de mis hijos y un almuerzo afuera de un Chick-fil-A y es una receta para diversión maternal. Christine, JR y yo disfrutábamos de estar juntos mientras absorbíamos vitamina D y sándwiches, cuando un carro se detuvo al lado y la chofer pregunto si sabríamos donde había un Wal-Mart cerca de ahí.  Le dije que no sabíamos.

En realidad estábamos camino a casa de regreso de una cita dental al especialista para mi hija.  Así que no frecuentábamos el área, y tampoco voy a Wal-Mart seguido.  La mujer manejo hacia el edificio, claramente decepcionada por mi respuesta.

Mientras se alejaba, saque mi iPhone y al buscar encontré que había un Wal-Mart a solo ½ milla por el mismo camino.  Si la mujer regresaba, estaría lista para darle una respuesta.walmart_logo

Regresó y bajó su ventanilla, pero antes que le pudiera dar la respuesta que había encontrado, rompió mi hermoso día cuando grito:

“Recibí la información que necesitaba del oficial adentro, pero tú me das asco, soy de Nueva York y me dice mucho sobre las escuelas de Carolina del Norte que la gente estúpida de aquí no conozca su propia área”

Me quede anonadada, con un millón de “remontadas” en la cabeza.  Mientras se alejaba de ahí, sin esperar mi respuesta, solo me sonreí.

“¿Nos llamó estúpidos?” Pregunto JR (Edad 7 años)

“Yo creo que me dice que las escuelas en Nueva York les enseñan a la gente a ser malos” se sonríe Christine (Edad 8 años)

Me alegre de que la mujer subió su ventanilla antes de que yo tuviese la oportunidad de contestar, ya que tal vez mi respuesta hubiese sido similar a las preguntas de mis hijos, y quizás algunos otros comentarios superficiales, (… si hubiese podido dejar de reírme…)

La falta de control hace ver tonta a la gente.

Me entristece pensar lo rápido que fluyen a mi mente etiquetas, que afortunadamente no llegan a mi boca; pero al final son igualmente pecaminosos.

Ella enlazó mi ignorancia con el estado de Carolina del Norte.  Mi corazón respondió enlazando su rudeza a su estado, el lugar donde va de compras, el tipo de carro que manejaba, el color de sus ojos, el color de su piel, cualquier cosa que fuera diferente a mí.  Debió de haber alguna razón para  su rudeza.  ¿Cómo fue que mi picnic soleado sucumbió a estos pensamientos tempestuosos tan fácilmente?

Me recordó que asignamos etiquetas por naturaleza: naturaleza pecaminosa.  Mis hijos no tuvieron que haber sido entrenados en “el arte de las remontadas” para reflejar sus acciones.  Lo hicieron de forma natural.  Y desafortunadamente, aunque en silencio, yo también hice lo mismo.

Recientemente escuche la historia de un jugador de futbol soccer que pensaba en llevar un desacuerdo de la cancha, fuera del cuadro de juego, para que el miembro del equipo opuesto se diera cuenta que él hablaba en serio.  Uno de sus compañeros de equipo le dijo, “¡No puedes hacer eso!  Un árbitro puede verte y descalificar a nuestro equipo del torneo”

A lo cual el chico respondió, “Entonces, primero me voy a cambiar a ropa regular, para que no se den cuenta a cual equipo pertenezco.”

En el llamado del Altísimo no hay “ropa regular.”  El que conoce nuestros pensamientos y acciones, EL no asigna etiquetas por la camisa que usamos, el carro que manejamos, el estado en el cual asistimos a la escuela o aun el conocimiento de nuestras tiendas del área.  A Él le importan los pensamientos que tenemos hacia las personas que El creó, y si los amamos como a nosotros mismos.  Yo quiero sentirme orgullosa de usar la camiseta de Su equipo.

En realidad, la mujer estaba frustrada, quizás iba con retraso, quizás necesitaba medicina que Wal-Mart vende a descuento, y surgió como una falta de control propio. (¡¿No eh estado yo ahí?!)

Ella me mostro un ventana a mis pensamientos en los cuales también yo necesito trabajar.

Al fin de todo, quiero estar orgullosa de mi uniforme en Cristo, y nunca quitármelo.

Nos vemos –

…Tengo que añadir “conocer donde esta el Wal-Mart más cercano” a mi currículo escolar.

Bendiciones y Sonrisas,

Mateo 25:40

Nueva Versión Internacional (NVI)

40 El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.”

Mateo 5:21-22

Nueva Versión Internacional (NVI)

21 »Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: “No mates,[a] y todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal.” 22 Pero yo les digo que todo el que se enoje[b] con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte[c] a su hermano quedará sujeto al juicio del *Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga[d] quedará sujeto al juicio del infierno.[e]

Gálatas 5:22-23

Nueva Versión Internacional (NVI)

22 En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, *fidelidad,23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.

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El Ladron en el Coro de la Iglesia

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Querida Lindsay,

El ladrón estaba a mi lado en el coro, nada menos que el coro de la iglesia.

Acaba de llegar del funeral de mi amiga de 28 años de edad. Aun me encontraba en una niebla de pena, cuando me di cuenta que era la noche del miércoles, lo cual significa que era noche de práctica del coro. Aunque en realidad no me sentía con ganas de cantar. Sé que hay muchas noches cuando ensayo para ministrar a la gente, pero en realidad soy yo quien recibe la ministración. Esta noche, lo necesitaba.

Fui y calladamente tomé mi asiento; nadie hubiera sabido del dolor de mi semana, era relativamente nueva en el área. Empezamos a practicar con una canción sobre el cielo:

No más tinieblas, no más dolor

No más lágrimas, no más llanto

Y alabanzas al grandísimo “Yo soy”

Viviremos a la luz del cordero resucitado.

Mis lágrimas brotaron a medida que mi pena se desbordaba de mis ojos y se derramaba a mi adoración. ¡Mi amiga ya estaba ahí! ¡No más tinieblas, no más dolor!

El bálsamo para mi alma me lavo, y me perdí en el pensamiento de la “coincidencia” o “Dios-ciciencia”) que cantaríamos esa canción en esa noche. Podía sentir la sanación mientras la música me rodeaba, ¡como si un coro de ángeles me elevaba de las profundidades del dolor a un mar de alegría!

…hasta que la mujer a mi lado puso moscas en mi ungüento.

“Detesto esta canción,” dijo simplemente.

No sé si odiaba la letra,

O el tono.

 

O quizás el estilo – quizás en ese momento quería un canto más animado.

O talvez tuvo un muy mal día.

No lo sé, pero si se; que robo mi momento.

Nuestra actitud es más que el lente por el cual vemos nuestras propias vidas; es más que el “diferenciador” en nuestros futuros esfuerzos comerciales, es el arma que usa el ladrón para robar y destruir aquellos que nos rodean.

No es que es difícil tener una buena actitud. Es que es muy fácil no tenerla. Como un “carro desatendido” levantando velocidad en la bajada, las actitudes pueden tender a esa dirección. Puedo estar preparada para decirle al mundo de Jesús un minuto y diez minutos después, puedo quejarme de que el articulo comestible que pensaba estaba en venta no lo está. Después de escuchar mis quejas, aquellos que me escucharon probablemente no van a decir, “Dime de Jesús.’ O “Cuéntame …” nada.

Uno de los mejores consejos de mi mama cuando peleaba con mi hermano menor podría ser aplicado a todos los lideres: “Si no puedes decir nada bueno, entonces no digas nada.” Me supongo que eso se puede aplicar a productos en venta y canciones al igual que a mi hermano.

Antes de terminar esta carta, mi hija de 14 años sugirió que esta historia debería tener más de lo que se debe hacer en vez de lo que no se debe hacer. Me recuerda los consejos de crianza de mi bisabuela, “No digas ‘¡no hagas!’, di ‘¡hazlo!’” entonces:

Para tener una buena actitud, haz:

  • Se agradecido. (Como dice el dicho: “Que si despertaras hoy solo con las cosas por las cuales diste gracias ayer?
  • Pregúntate “Importara este problema en cinco años?”
  • Remplaza lo negativo con acciones positivas o palabras – y alumbra a aquellos que te rodean

Y no seas un ladrón.

Bendiciones,

Terri

Fil 4:4  Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!

 

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Reservado para Bob

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Reservado para Bob.

Cualquier persona que pesca sabe que pescar con niños es una aventura. Me encanta traer a mis hijos conmigo, pero cuando los varones tenían 6 y 3 años, sedales enredados, anzuelos rotos, e hilos atorados en los árboles a las orillas, tomaban la mayor parte de mi tiempo y terminaba el día sin pescar. Así que un Día de Las Madres, mi esposo me obsequio 4-horas de pesca con guía en la costa de Florida.

Investigue los capitanes al alquiler en mi tienda de pesca favorita y más cercana a mi casa (en esos días vivíamos en Florida). Cuando llegue, el dueño de la tienda estaba en el teléfono, así que me ocupe viendo las camisetas y gorras con el nombre de la tienda. ¡Mientras esperaba escuché “No!!! ¡No me hagas aceptar ese alquiler! ¡Detesto pescar con mujeres! ¡Eso es una tortura!”
En silencio salí de la tienda, sin hacer la reservación y sin darse cuenta la tienda perdió la venta y yo perdí la pesca. ¡No sabe de lo que se perdió!

Otra marina de mis favoritas, Jensens en Captiva, estaba un poco más alejada de nuestra 9865605_origcasa. Pero en días de navegación calurosos, nuestra familia solía frecuentar este lugar para tomar helados o un refresco. En el estacionamiento había un cartel que decía “Reservado para Bob” No sabía quién era Bob o si el cartel era por broma, pero Bob debía ser muy importante para tener su propio cartel profesional.

El hombre tras el mostrador me ayudo con entusiasmo cuando le mencione que buscaba un guía de pesca. Pregunte si mis hijos de 6 y 9 años podrían participar en la excursión, me dijo que algunos capitanes preferían no niños, pero que pensaba que “Bob” no tendría problema alguno.

¿“Bob”? ¿EL Bob? Reserve a “Bob” para el jueves a las 7 AM.

Llego el día, Casey, Nate y yo nos montamos en el auto, mientras Chris se quedó en casa con los menores que aún dormían. ¡Llegamos al muelle a las 6:50 ¡AM, para no perdernos ni un minuto de nuestro día de pesca! Los chicos y yo nos deleitamos viendo el cebo vivo en los tanques. Capitanes de Embarcaciones lujosas llegaban a llenar sus pozos de carnada con cebo, mientras los clientes abordaban. Grupos de hombres y algunas parejas abordaban a sus diferentes alquileres para disfrutar su día en la mar.

Y nosotros esperábamos…

Trate de mantener a los chicos interesados diciendo “¡Imagínense lo que podremos  outriggers_trolling_spread_how-to02pescar hoy! ¿Creen que podremos pescar un pez tan enorme como este? Les mostré uno de los pescados en la pared. Eso fue cuando empecé a realizar que la marina estaba callada. Parecía que todos los botes habían llegado, cargado y partido.

Y nosotros esperábamos…

Finalmente, a las 7:30, treinta minutos después de la hora designada y mucho después de que se fue el último capitán. Decidí que debía preguntar si estábamos en el lugar correcto. El hombre tras el mostrador, dijo “Bob. ¿Oh estás con Bob? Si … llegara.”

Tome esto como una afirmación de que Bob “usualmente” era impuntual.

Inseguridad empezó a invadirme. No tenía duda alguna de que Bob llegaría, dudaba que Bob fuese un buen capitán para nuestra embarcación. “Usualmente” tarde? ¿Espera – quizás por eso es que necesita su propio espacio en el estacionamiento? ¡Ugh!

Quizás es el último en salir de la marina — y por eso es que lo “atascaron” con la “chica” y los “niños”. Cruzó por mi mente que todos esto podría ser una estafa. Tomaron cualquier vagabundo transigente y le dijeron que le pagarían bien por pretender llevarnos a un día de pesca.

Y esperamos… impacientemente.

7:37. Un bote inadecuado se acercó al muelle donde esperábamos. ¡El bote parecía del año del caldo! 10 años de mugre habían cambiado su color original, rindiéndole irreconocible. El rocío de la mañana, mezclado con el lodo del día anterior hacían un remolino repugnante de cieno y mal olor. Un cangrejo muerto y otro animal irreconocible yacían en una esquina, donde terminaron con los movimientos del bote. El chofer parecía de aproximadamente cincuenta años de edad, pero era difícil de asesorar por la piel dañada por el sol. No traía gorra. Me pregunte que un hombre como tal haría en un lugar como Jensens. Gasolina, asumí. Si, lleno el tanque mientras lo niños y yo lo veíamos tratando de no fijar nuestra vista en él, y revisando el horizonte por alquiler.

Termino de llenar el tanque y volteo a mí y dijo. “Listos para abordar?”  little-fishing-boat-stranded-wet-sand-low-tide-90786222

¿Perdón, que? ¿Subirnos a eso? ¡Eso es el “Bob”, De ninguna manera! ¡Ese bote era RE-PUG-NAN-TE!

“Estupendo!” los dos niños gritaron y corrieron hacia la …embarcación. Debo admitir que yo estaba desmoralizada, pero viendo el entusiasmo de los niños me hizo tratar de ajustar mi actitud para no arruinar la suya.

“Bob” dijo el hombre ofreciendo su mano mientras abordamos.

“Casey” el mayor de los niños respondió, aceptando su mano y apretándola con entusiasmo.

“Ronaldo,” dijo Nate, el nombre que prefería en esos días. (lee esta historia en mi carta previa.)

“Terri,” dije yo, sin ofrecer a quitarme mis zapatos como llama el protocolo de embarcación. No tuve que preguntar como sabía que éramos sus clientes, ya que éramos el único grupo de “Mama y dos hijos” esperando en el muelle. De hecho, éramos los únicos esperando en el muelle.

Empezamos el viaje, cuando realice que no cargamos cebo. Quizás atrapó su propio cebo, una tenue luz de esperanza de que tenía idea de lo que estaba haciendo.

“Quieres parar por cebo?” pregunté, señalando hacia el muelle del cual recién partimos.

“No,” fue su simple respuesta. Sin darme la satisfacción de una explicación, “no”.

Mientras el manejaba el ángel y demonio en mis hombros conversaban en mi mente tratando de ganar la batalla de mi actitud y la convicción de que el día valdría el costo del alquiler.

No podría creer cuando el bote se detuvo aun a vista del muelle y tienda de alquiler. Había estado en este lugar un millón de veces. No estaríamos pescando con caña como los demás botes que vimos en el muelle.

Sacó su anzuelo. No cebo vivo. Parecía como un anzuelo comprado en Wilmar donde pintó una cabeza con pintauñas rojo y ojos con marcador negro. $0.57 por un paquete de 10 hice las calculaciones en mi mente. No puso cebo en su pieza maestra, solo lo tiró a un lado del bote. Empecé a molestarme con la falta de aptitud “profesional”

“Atrape algo!” dijo Casey antes de que la segunda línea entrara al agua. Mostrando su captura, un macabí ( en ingles conocido como pez dama “ladyfish”). ¡Me alegre de la buena suerte…primer lanzó!
Disfrute de su exhalación mientras “Ronaldo” echo su línea sin cebo al agua.
“¡Atrape uno!” gritó, mientras Bob trabajaba en regresar el pez de Casey al agua.
¿Será que los peces prefieren pintauñas rojo? ¿O ganchos de Wal-Mart? ¿Quien lo diria?
Baje mi línea y el éxito fue inmediato “Pez”
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
“Nunca tuvimos un día de pesca como este contigo mama” Ouch eso dolió!

Otros botes hacían línea recta a nuestra área. Botes grandes y lujosos. Barcos de curricán. Botes llenos de hombres dirigiéndose a nuestra pequeña área en plena vista de la marina. Nada. ¡No pescaban nada! ¡Todo su cebo vivo, sus aparatos lujosos, y no pescaban nada! (¿Porque pecaminosamente me alegré?)

“Vamos a alimentar a los delfines,” propuso Bob.
¡¿Pensé en silencio, “¡¿Estás bromeando, tenías cebo vivo en alguna parte, pero prefieren alimentar a los delfines en vez de usarlo para pescar?!
En ese momento Bob tomo el Macabí que tenía Casey en las manos y caminó cuatro pasos al otro lado del bote y sostuvo el pez, un delfín apareció como si por arte de magia, saltó fuera del agua y tomó el pez.
Pescábamos a la izquierda del bote y los sosteníamos como bocadillos para los delfines en la derecha por lo que pareció horas. Me sentí como si estuviéramos en un sueño de “Blanca Nieves en el Mundo Marino.”
Bob es un susurrador de peces!
Sin embargo, macabí es común y fácil de pescar. Siempre pensé que el nombre “ladyfish” fue usado equivocadamente. Son perfectos para la diversión de los niños, pero no muy deliciosos para nadie más que los delfines. dolphin-sea-marine-mammals-wise-162079
¿Le gusta el huachinango? Me pregunto Bob, viéndome directamente.
“Me gusta el pescado…, cualquier tipo” conteste, con una sonrisa tratando de formarse.
Manejo el bote lo que pareció la distancia de 10 metros (o quizás en un círculo, no lo sé: ¡Parecía el mismo lugar, aun a la vista de la Marina) y tiro el mismo anzuelo de pintauñas, espero un minuto y …pez!
El tirón se sentía diferente, definitivamente no un macabí. En seguida, el color rojo se podía distinguir en el agua. ¡Huachinango para la cena! Continuamos pescando hasta tener suficientes cuando el Capitán Bob dijo “Vamos a ver que están haciendo caballas hoy.”
“Casey y Ronaldo, la manera de pescar una caballa es diferente de otros peces.” Les explicó en un tono de alguien con gran conocimiento. ¡Después de todo talvez no era un vagabundo cualquiera! “No podemos nada más tirar el anzuelo al lado del bote. Lo vamos a echar lejos, lo más lejos que podamos y después lo estiramos de arriba abajo moviendo las manos en movimientos grandes.”
Ronaldo fue el primero. Bob echo la línea a una gran distancia del bote, pero fue Nate quien hizo el tirón para acercar el pez – arriba, abajo y arriba y abajo. Parecía un baile africano, forrajero y extraño que seguramente sería mucho movimiento para el éxito en la pesca. Y en eso …
“ZZZZZIIIINNNNNNNNNNNNNNNNG!” algo golpeó y CORRIO (¿o nado?!)
“Caballa,” dijo el Capitán Bob sin mostrar emoción alguna sin siquiera añadir “santo” como precedente.
Nate estiró y tironeo, pero el zing de la línea indicaba que el pez aún continuaba lejos.
“¡Vamos Nate! ¡Tu puedes!” lo alenté. Por su pelear, el pez tenía que ser enorme.
“Pensé que su nombre era Ronaldo?” Preguntó el Capitán Bob dándome una mirada extraña
“Apodo,” conteste, seguramente confundiéndolo más.
Nate continuó tirando, tambaleando y eventualmente, el pez se rindió. Un Caballa, tal como predijo el Capitán Bob, antes de tirar el anzuelo.
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
ZIIINNNNGGGG! Una y otra vez.
La excursión de cuatro horas se sintió como treinta minutos. Nos dirigimos a la marina. ¡La cual aún estaba a la vista!
Los delfines nos siguieron por un momento antes de retornar al océano. ¡Cuando nos acercábamos al muelle, los pelícanos se posaron directamente en nuestro bote! (No deje  pexels-photo-1040652de darme cuenta de que no pararon en ninguno de los otros botes)
El Capitán Bob acercó el bote a la mesa de limpieza y los pelícanos se alinearon. (No deje de darme cuenta que nadie más tenia pecados que limpiar) Bob tiro los residuos a los pelícanos que esperaban con expectativa.
Sin levantar la mirada, despreocupadamente Bob dijo, “van a perder su cebo.”
Mire alrededor preguntándome a quién se refería y si tendría que hacer algo al respecto. ¡En ese momento de la nada, una nutria salió del agua, se subió a una roca y de ahí a un bote vacío, abrió el enfriador con la nariz y empezó a sacar pez por pez!!! ¡¿Que?! ¿Cómo pudo saberlo el Capitán Bob? ¿Como pudo ver que la nutria venía? ¿Cómo sabía que el enfriador tenía algo adentro?
Pregunté si debía detener a la nutria de robarse los pescados y contesto “si son lo pexels-photo-185032suficientemente tontos para dejar su enfriador sin candado, se lo merecen.”
Ennegrecí la caballa a la parrilla para la cena. Yummm! ¡Valió la pena el precio!
Pescados
Delfines
Pelicanos
Nutrias
¡Los niños y yo tuvimos el tiempo de nuestras vidas! Bob es un genio! ¡Se merece su propio espacio en el estacionamiento!
Aparte de los avistamientos de animales (incluyendo un mapache que vimos rumbo a la marina), para mi hubo otras realizaciones:
1. No juzgues a un libro por su portada o a un capitán por su embarcación – o te puedes perder una gran historia.
2. No le pidas a otros que te guíen y después dudes de cada paso. ¿Para qué nos molestarnos en tener un guía si lo sabemos todo? Disfruta del viaje y juzga los resultados.
3. Cuando la gente empieza a dudar de mis direcciones, les puedo dar gracia; después de todo, yo también tenía mis dudas en camino a el rótulo “Reservado para Bob”
4. Las chicas también pueden pescar.
Con Cariño,
Terri

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Mi Galán en la Lluvia

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“¿Porque tenemos que celebrar la graduación de preparatoria? No es gran cosa. ¿no es lo que se espera?” Me preguntó mi hijo de 17 años mientras ordenábamos invitaciones para su graduación.

Me recuerda de mi 25 aniversario de bodas (hoy, 08 Mayo). No es gran cosa. Es lo que se espera, ¿o no? Casi lo dejo pasar, pero me di cuenta que tengo tanto por lo que estar agradecida. ¿Porque no celebrar? ¿En grande?

Con matrimonios fracasados creciendo, a menudo sin culpa de un solo lado. No quiero entristecer a nadie más de lo que ya pueden estar. Con las muertes prematuras de varios amigos cercanos en la década pasada, pienso en esos viudos/viudas y no es mi intención abrir la herida con decir que Chris y yo hemos tenido 25 años juntos.

Pero, cuando el Señor me ha bendecido con alguien tan increíble como Chris, no quiero perder un minuto sin alabarle por Su regalo que llamo matrimonio. Quiero que mis hijos vean el resultado “esperado” de dos décadas y media juntos y que lo vean como algo que anhelan para ellos.

Mientras partíamos a una excursión de 3 días (después haber cumplido con las responsabilidades en el campo de futbol, la iglesia y el teatro), la lluvia se nos unió en el viaje. Y luego salió el sol. Escuchamos los truenos a la distancia, desmoronando nuestros planes con el descapotable.

Busque arcoíris por todas las direcciones – pensando que, en este clima, tendría que aparecer por algún lado. Y claro, empezó a aparecer. Mis gafas agudizaron los colores antes que Chris lograra verlo aparecer – o antes de que mi cámara lo pudiese capturar. Continuamos manejando por el I-40 hacia el 64 saliendo de la ciudad, y el arcoíris se aclaró al punto que Chris podía distinguirlo desde su asiento.

Como si hubiese sabido que yo quería tomar una foto, Dios proveo la perfecta vista fotográfica deseada en frente de nosotros – como si fuésemos a manejar directo a la gran olla de oro al final del arcoíris (el cual se había multiplicado en dos).

img_1438Claro que la metafórica de nuestro viaje de aniversario era evidente – aun a solo 45 minutos de haber empezado a manejar. La belleza de un arcoíris no existe si no hay sol y lluvia. La belleza del matrimonio existe de la misma manera. Aun nuestros votos del día de bodas dicen “En la riqueza, en la pobreza, en tiempos buenos y malos, en salud y en enfermedad…hasta que la muerte nos separe.” Talvez los puedo redactar en otras palabras, “En la lluvia y los días de sol, en los truenos a distancia y la calma después de la tormenta, en el tornado y en consuelo de la puesta del sol, espero que reflejemos la luz de muchos colores.” Tormentas vienen y van sin la presencia de un arcoíris; muchos arcoíris son difíciles de encontrar, mientras otros saltan en medio del camino, pero la rareza de estos los hace aún más valiosos.

Reflexiono en estos veinticinco años y veo años de pobreza, y años de riqueza. Tiempos malos y tiempos buenos. Años de enfermedad y de salud. Y doy gracias a Dios de que me unió a Chris Brady para cada uno de estos. Los colores son más brillantes cuando estamos juntos, aun cuando algunas veces no podíamos ver el arco.

Espero con ansiedad los siguiente 25 años y más reflejando Su luz en magníficos colores, JUNTOS.

Es lo esperado, pero nunca tomado por hecho, porque cada día que se nos da, no es poca cosa.

Feliz aniversario al amor de mi vida, Chris Brady.

Con cariño,

Terri

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Duros Quiebres

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Querida Lindsay,

“Mama” comenzó mi pequeño de 8 años la semana pasada “podrías llamar al entrenador y decirle que no puedo jugar hoy porque me troné la pierna”

Viendo que caminaba bien, sonreí (recordando mis ‘piernas rotas’ de la infancia) y le pregunte que como había sucedido.  Me explico que había estado jugando futbol (soccer) con su hermano. Cinco años mayor que él, este hermano en particular puede ser sobre-competitivo con su patada poderosa.

“¿Fallo a la pelota y te pego? ¿O te caíste? ¿Qué paso?” comencé a investigar adivinando que un habia un poco de chismo en el asunto.1195437010267403083johnny_automatic_sad_dog_with_a_broken_leg.svg.hi

“El pateo la pelota ‘lo más fuerte que pudo’ (una frase que siempre me hace sonreír) y yo intente detenerla.”

“Oh ¡wow! Ese es el tipo de tiros que yo una vez detuve, y ¡no pude usar mi hombro por un año!” dije. “Bueno, por lo menos ¿la detuviste para que no metiera gol?” bromee para aligerar la situación.

“No” mascullo, y yo deje de sospechar que su propósito era meter a su hermano en problemas.

“¿No? ¿Trataste de detenerla y te pego tan fuerte que lastimo tu pierna pero seguiste adelante…?”

“No.” Se quejó, “yo intente patearla muy, muy fuerte pero falle la pelota por completo.”

“¿Fallaste a la pelota? Entonces ¿Cómo te lastimaste tu pierna? ¿Le pegaste al piso?” le estaba arrancando la historia.

“No. No le pegue a nada, pero patee tan fuerte que mi pierna trono, yo oí como tronaba.” Dijo resueltamente.

Aprecie el gozo de ser mama.

“Bueno, amigo, no creo que te la rompiste, así que probablemente estés bien para practicar esta noche. Además, vas a jugar contra las niñas. Tu equipo te necesita!”

“No, mama” la preocupación en su voz era obvia. “No hay manera de que pueda jugar esta noche”

Uh, oh… olfatee un momento de enseñanza. ¿Que podría yo decir para alentarlo a dejar esa actitud cobarde que nos intenta detener a todos cuando “las cosas se ponen duras”?

¿“¡Los Brady juegan lastimados!”? Nope, esa ya la escucho. ¡Historia! ¡Necesito una historia!

Mis hijos (al igual a los adultos) siempre aprenden mejor por medio de una historia relevante. Para mí, cuando se dice en tercera persona, no da lugar a ofensas y ayuda al aprendizaje sin sentirse atacado. Ciertamente yo puedo pensar en alguien que se ha sobrepuesto a alguna dificultad que se pueda identificar con el corazón y mente de este pequeño de 8 años. Entonces me acorde de una antigua y buena historia de su hermano mayor (quien yo sé que mi hijo menor nunca identificaría como “acobardado”). Comencé mi “había una vez…” pero seguida de una historia verdadera –pero en términos de mi pequeño, con pausas de “y ¿sabes que paso después?” para mantenerlo atento.

Cuando tu hermano mayor tenía 11 años….

(De mi carta anterior ‘Comezón por ser duro fuerte’ que fue inspirada por esta conversación con mi pequeño de 8 años la semana pasada, pero ese día de lo conté en términos más jóvenes.)

Cuando Casey tenía como once, recuerdo que a veces aun el, como muchos muchachos de once lloraría, o lucharía contra acobardarse. Y yo ore a Dios para que le ayudara a hacerlo fuerte y duro.

El día siguiente, Casey ¡toco hiedra venenosa! Comenzó como una mancha pequeña, pero Casey pensó que tendría que faltar a su juego de soccer. Yo le dije que el necesitaba ‘jugar lastimado’ porque realmente no era algo tan grave.

Esa noche, la comezón se puso peor. ¡Mucho peor! Estaba en su cara, su pansa, ¡sus piernas y sus pies! Tenía TANTA comezón que le pedí a Dios le curara ¡lo más rápido posible!

Pero al día siguiente, Casey se levantó y ¿Sabes lo que hizo? Se puso su uniforme de soccer ¡para ir a jugar!

¡Yo no lo podía creer! Ahí descubrí que él se convirtió en un campeón cuando ¡se sobrepuso a la hiedra venenosa! Yo pienso en retrospectiva en mi oración días antes y descubro que quízas la hiedra venenosa ERA la respuesta a mi primera petición; que Dios hiciera a Casey fuerte, porque cuando yo lo vi jugar aun con la hiedra venenosa, me di cuenta que mi oración había sido contestada.

Pensé en mi oración de los días anteriores y me pregunto si Dios, ¡se ríe algunas veces de mí! En un momento estaba orando que mi hijo se convirtiera en un guerrero, y cuando EL permitió lo que el necesitaba para ser duro, yo inmediatamente ore que se lo quitara. Afortunadamente, Dios continúo con SU plan, y simplemente no escucho mi petición de una ‘salida fácil.’

No solo Casey jugo en su equipo ese día, pero !anoto un gol!

“Quizás Dios permite a veces las pruebas para que podamos fortalecernos y poder perseverar.” Le dije a mi pequeño (hablándole a cerda de Romanos 5:3-5) mientras terminaba la historia de su hermano, esperando que tuviera un impacto en su propia fortaleza esa noche.

Se sentó pensativo en silencio. Yo me hinche como pavorreal de mi habilidad como madre para enseñar con historias de terceros. Esperaba que el tomara los paralelos con su propio dilema de soccer. Me puse hasta sentimental, pensando en mi hijo ahora de 16 y como se ha convertido en todo un hombre.

El de 8 años irrumpió en mis pensamientos de orgullo, “Bueno, esa es una buena historia con la hiedra venenosa, mama, pero MI pierna rota es un problema mucho ¡MAS grande!

Ha! Todos pensamos que “nuestra mula carga la carga más pesada…”?

Le dije que él le podía decir al entrenador que se había “tronado” la rodilla, y que quizás el necesitaría llevar más calma esa noche.

Yo podría haber dicho que la lección no fue aprendida, pero, SI jugo en el partido esa noche… “pierna rota” y todo. Su equipo estaba perdiendo 2-0 al medio tempo, pero el vino al medio tiempo y le ganaron a las niñas. (El me pidió que te dijera esa parte.)

Disfrutando la maternidad,

Terri.