Vehículos Desatendidos

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Querida Lindsey,

Nos acercábamos a la feria, las casas en las calles cercanas tenían patios decorados con coches estacionados. Letreros grandes diciendo “Estacionamiento $10.00” adornaban sus buzones de correo.

“¡Mama! ¿Podemos comprar una casa aquí? ¡Que buen baza de negocio seria el patio delantero!” dijo Christine (edad 10). No recuerdo que respondí, pero ella concluyo, “Pero yo solo cobraría $9.”

¡Que niña tan emprendedora! (Gracias a los libros de Robert Kiyosaki)

La feria estatal de Carolina del Norte se ha convertido en una tradición familiar que comenzó dos años atrás: Fue entonces cuando nuestra cachorrita de 10 semanas, estaba aún demasiado pequeña para dejarla en casa, así que vino con nosotros. Su presencia solo incremento las emociones en el auto (¡que no necesitaba más emociones!) en nuestro debut al evento. La feria estatal, nos anunciaba sus Oreos y Submarinos fritos (¡Como si necesitaran aceite caliente para incrementar su “nutrición”!) y con ¡juegos mecánicos! (los cuales reprobaban las evaluaciones de seguridad hechas por dos padres ingenieros), hombres con sancos, bandas de Blue Grass, y cosas semejantes, que garantizaban un día de diversión familiar. Nuestros hijos flotaban de emoción, mientras tratábamos de contenerlos en la Ford Expedition por los 30 minutos de trayecto a la Feria de la Capital del Estado. Mi esposo Chris eligió estacionarse en el estadio de futbol de la Universidad Estatal de Carolina del Norte con sus transportes en lugar del patio de enfrente de alguna casa.

Cientos, si no miles, de autos estaban limpiamente acomodados en filas diagonales. Un trabajador con su chaleco amarillo nos dirigió hacia la sección relativamente vacía, donde Chris se tomó la libertad de escoger un lugar más alejado de las puertas de otros coches. Las puertas de nuestra camioneta se abrieron como de explosión, en contraste con la velocidad que nuestros hijos (y perro) bajaron. Chris llego mi lado del auto, emitiendo las preguntas paternales de arribo: “¿Por qué les toma tanto tiempo salir?”, “¿Porque te quitas los zapatos para un viaje tan pequeño?”, “¿Si traes zapatos?”

Chris estaba agachado ayudando al más pequeño (seis en ese entonces) a amarrarse los zapatos, cuando repentinamente el tono y la urgencia en el tono de su voz cambiaron:

“¡HEEEEY!” Le grito a un Toyota Corolla que paso lentamente ¡apenas librando el pie de Chris!

¡Fue entonces cuando tanto el como yo notamos que no había conductor en el auto!

Algunas personas, quienes presumiblemente estarían en el autobús camino a la feria, habían estacionado su auto en neutral. El auto se quedó desatendido, deslizándose silenciosamente en medio de un estacionamiento lleno de familias, camino a un desastre seguro. Estaba moviéndose lo suficientemente lento que Chris agarro la puerta del conductor, solo para descubrir que estaba cerrada. El modo de emergencia arranco en mi corazón mientras aventaba al cachorrito dentro de la camioneta y les dije a los niños que se quedaran sentados. Corrí al lado de la puerta del pasajero, descubriendo que también estaba cerrada. Nuestro cómodo trote estaba convirtiéndose en una carrera a todo poder mientras el auto, cuando el auto continuando ligeramente de bajada, se aceleraba. Dándonos cuenta que no había forma de detener el auto, (Mi corazón se acelera ante la memoria, solo de escribir esto.) Chris cambio su enfoque en tratar de salvar a las personas en el camino de este coche. “¡VEHICULO DESATENDIDO!” comenzó a gritar mientras corría. Por alguna razón sentí que necesitaba traducir las palabras para la persona promedio que iría a una feria y comencé a gritar desde mi lado, “¡Hey! ¡QUITENSE DEL CAMINO! ¡El COCHE NO TIENE CONDUCTOR!, ¡NO SE PUEDE DETENER!, ¡QUITENSE DEL CAMINO!”

(Sí. Mi pobre esposo ha recibido mucho humor en nuestra familia por su elección de palabras de autor reconocido, “¡vehículo desatendido!” ya que en el estacionamiento estaba lleno de… “vehículos desatendidos.” Pero me estoy distrayendo…)

Una familia, parada fuera de su Jeep Cherokee (probablemente preguntándoles a sus hijos donde estaban sus zapatos), salto fuera del camino antes del que el asesino silencioso pasara. Afortunadamente no había muchas personas en el auto, ya que esa sección de estacionamiento había sido llena horas antes. Corrimos al lado del auto, gritando y sudando, hasta que se deslizo a su destino final – chocando con un Honda Accord cuyos dueños tendrían un fin de día no muy justo al final de su día en la feria.

Vidas desatendidas.

Manejando de regreso y riendo ese día, agradecidos de haber evitado lo que pudo haber sido una situación seria, me pregunte cuantas veces mi vida ha sido como este Toyota Corolla desatendido. Me he deslizado durante días (o años) en neutral, dejando que la inclinada de mi entorno determine mi velocidad y destino.

– El tiempo en un trabajo que solo seguí haciendo por temor a cambiar algo…

– El tiempo en medio de un grupo de damas, y yo solo seguí escuchando, evitando conflicto…

– Las veces que he permitido que el humo de un conflicto se vea a la distancia, sin revisar el origen del fuego…

– Cuando termine la universidad y dije, “¡Yupi! ¡Nunca voy a volver a leer un libro!”

Cuando vemos a nuestro alrededor las “vidas desatendidas” abundan:

–        Personas que adoran a su perro, o la televisión en lugar de aprender a cómo llevarse bien con otros (Aun hay calcomanías que dicen, “Entre más conozco a las personas, más quiero a mi perro.”)

–        Familias que nunca han hecho un esfuerzo en mantener el presupuesto y gritan “¡injusticia!” a cualquiera que tiene dinero.

–        Millones que han detenido su aprendizaje una vez que el gobierno ha dejado de requerirlo (cuando cumplieron 16) y aun así tienen derecho al voto.

–        Personas casadas que piensan que porque tienen un anillo, merecen lealtad de su pareja, por lo que ya no hacen un esfuerzo por complacer a la persona con la que están casados.

Me entristece ver sus vehículos, en movimiento, destinados a un choque. Desafortunadamente, los peatones inocentes van a tener que lidiar con las ramificaciones de los choques ocasionados por esas “vidas desatendidas.”

Atendiendo la vida

¿Cómo sacamos nuestra vida de neutral?

Aprender un poco de latín y griego en la escuela en casa a traído nuevos significados a las palabras: algunos reales, otros me los invento. (¡Sonrisa!) Sin embargo, aprendí en algún lado que la palabra “a” puesta como prefijo hace que la palabra signifique “lo opuesto de”.  Así que atender significa lo opuesto a “tender”.  En otras palabras,  la única manera de hacer que nuestras vidas cambien a una dirección opuesta a nuestras tendencias carnales (pecado, pereza, etc. ) es atenderla.

Una “vida atendida” es alguien quien… bueno… ¡tiene su auto en la velocidad!

Alguien quien:

– Determina una dirección a la cual apuntar, y luego corre hacia ella. (¡Corriendo la carrera que tenemos por delante, para obtener un galardón en Cristo Jesús! Hebreos 12:1)

– Lee los libros correctos, escucha audios y se asocia con personas que están direccionalmente correctas. (No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10:25)

– Entiende que la educación es una aventura para toda la vida. Como dice Orrin Woodward “La educación es una asignación para toda la vida. Expira junto con nosotros.” https://twitter.com/Orrin_Woodward

No me mal entiendas; la vida tiene muchos choques, que son “accidentes”, también. Yo estaría equivocada si dijera que todos los malos resultados son porque soltamos el volante. No podemos controlar los resultados negativos, solo nuestros esfuerzos hacia resultados positivos. Como mi padre siempre me enseñó, “Haz lo mejor; los ángeles no pueden hacer más.” Muy seguido, yo he visto el humo elevarse de un choque en mi vida y he pensado, “Pude haberlo evitado.”

Mantén la presión

Yo creo que para poder manejar, uno debe de presionar el pedal.

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.” – Filipenses 3:12

“Un vehículo desatendido puede ser peligroso, pero una vida desatendida puede ser trágica.” Chris Brady. https://twitter.com/RascalTweets

Para parafrasear a Ann Graham Lotz, “Es doloroso observar un Cristiano que ha salvado un alma, pero está viviendo una vida desperdiciada [desatendida]”

¡Mantén la presión [del pedal], mi querida amiga!

Terri Brady

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“Tendiendo” a Perdonar

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Querida Lindsey

Recientemente escribí de nuestro viaje familiar a la feria estatal: Un auto – que había sido dejado en neutral – había atravesado el estacionamiento, apenas esquivando a mi esposo y a otros peatones mientras alcanzaba su destino: chocar contra un auto . El “vehículo desatendido” rodando en neutral a cualquier destino la vertiente lo llevare, me recordó de las muchas “vidas desatendidas” que se mueven en neutral, dejando que circunstancias externas determinen su destino; un choque.  (Ver “Vehículos desatendidos”, aquí.)

¿Y si en lugar ponemos nuestro PRNDL en D de “drive” o conducir – para alcanzar nuestro más alto potencial para la Gloria de Dios?  Conduciendo nuestras vidas con propósito (en la voluntad de Dios) es la única forma de luchar contra nuestras tendencias naturales en declive.

Cuando pensamos en auto-asistencia, frecuente pensemos en el manejar el “comer bien y hacer ejercicio” para evitar un choque de salud.  O quizás pensemos en el manejar bien el presupuesto a fin de evitar el deslizarse en las deudas y terminar en la bancarrota. Los medios frecuentemente conducen  “vidas desatendidas” por su vertiente resbalosa de pecados hacia el alcohol, infidelidad o pornografía entre otros. Si no atendemos a la vida de nuestros hijos, la cultura alrededor los jalara gustosamente. Aunque la lista de necesidades de conducción es interminable: dieta, medios, presupuesto, crianza de nuestros hijos, etc. recientemente he observado y admirado la “hábil conducción” que algunos cristianos están haciendo en el área de

Perdonar.

Es extraño pensar de alguien conduciendo perdón, pero al mismo tiempo, a menos de que sea conducido a propósito, el perdonar o la falta de perdón llevara a un choque severo, cada vez.

La tendencia natural al agravo, es sentirse ofendido, guardando la ofensa y hasta buscar venganza por dicha ofensa – ESTA es la vertiente del mundo en que vivimos. Despiertas toda la noche desatendidas, las emociones conducen la voluntad del individuo terminando en amargura, ira, negatividad, relaciones rotas, problemas físicos y aun violencia. Yo tengo remordimientos masivos cuando pienso en la gloria que robada a Dios cada vez que me ha faltado perdón para alguien más.

Un autor dice que perdón es nunca repetir la ofensa de nuevo – con la persona involucrada o con alguien más. Contar la historia o pensar en la historia solo ocasiona un nuevo nacimiento a las emociones pasadas, removiendo por completo los beneficios del perdón. Autor de libros best-seller, Orrin Woodward dijo, “Perdonar no significa que la víbora no va a volver a morder. Significa que no tendremos el deseo de lastimar a la víbora.” Nos da compasión la víbora. Queremos ayudar a la víbora a que sea una nueva criatura en Cristo. A veces me he tenido que forzar a perdonar a alguien quien al mismo tiempo tiene ¡un gran resentimiento hacia mí! Pero ¿acaso Cristo no me enseñó que es posible a través de su misma muerte, cuando oro por los que le mataban, “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”?

Martin Lloyd Jones, en su libro, Vida en Cristo, dice que cuando nuestro orgullo está en orden, nadie puede insultarnos. “Sea lo que el mundo pudiera decir de mí, cuando yo me conozco a mí mismo, yo sé que ellos no saben la verdad acerca de mi – soy mucho peor de lo que ellos piensan. Cuando nos vemos a nosotros mismos a la luz del evangelio glorioso, nadie nos puede lastimar, nadie nos puede ofender”

Yo realmente creo que la condición de mi corazón – no el tamaño de la ofensa – determina el nivel de dificultad a perdonar al ofensor. En esencia, si mi corazón reconoce que yo he necesitado perdón en el pasado, yo soy más propenso a dar perdón Hoy. Si mi corazón está lleno de orgullo como si, “yo nunca he necesitado el perdón” “Yo soy más Santo que estos que me ofenden” o “yo jamas haría algo así,” entonces soy más propenso a tomar cualquier acción como una gran ofensa y tendré mucha más dificultad a perdonar. En otras palabras yo me encarcelo a mí mismo, mientras limito la libertad de las personas a mí alrededor. Es difícil de expresar mejor que el Viejo dicho: ” El no perdonar es como beber veneno y esperar que la otra persona se muera.”

Aquellos que perdonan no solo se dan a sí mismos el regalo de la libertad del pasado, sino también bendicen a todos quienes conocen con esa misma sensación de libertad.

Mi hijo de 13 recientemente leyó El Refugio Secreto, un libro que detalla el tiempo que 51N6NiZx5kL._SL300_Corrie Ten Boom paso en un campo de concentración Nazi durante la Segunda Guerra Mundial.  (Recomiendo ampliamente escuchar el audio de Ms. Ten Boom grabado unos pocos años previos a su muerte, el solo escuchar su voz otra vez esta semana, trajo lágrimas a mis ojos, reconociendo el impacto que tuvo en mi vida cuando escuche la grabación por primera vez hace un par de décadas. Mi hijo de 13 años y yo escuchamos la grabación en el camino de regreso de la práctica de fútbol, y nos quedamos estacionados en la entrada de la casa para terminarlo, porque él no quería apagarlo sino hasta el final. Descarga el MP3 u ordena el CD “Mas el Mayor de estos es el Amor” En Ingles AQUI.  Aunque la grabación es apropiada para todas las edades, el libro muestra detalles que son mejores para ravensbruck_camp_barracksadolescentes mayores).

Habiendo sido descubierto por esconder a Judíos, el padre de Ms. Ten Boom, su hermana y ella fueron llevados a un infierno terrenal en el Campo de Concentración de Ravensbrück, el cual cobro la vida de su padre y su hermana, mientras amenazaba cada día la de ella. Maltratada, hambrienta, y testigo de atrocidades insondables, por alguna razón ella fue liberada días antes que el resto del campo de concentración fuese marchado a morir en las cámaras de gas. No puedo imaginar la amargura que debía hervir por su piel, pensando de él bien que ella estaba tratando de hacer por los Judíos por amor, y el castigo que ella sufrió.  No puedo concebir las terribles pesadillas que robaban sus noches. ¿Cuánto no habrá sufrido por el dolor de la pérdida de su familia, debido a actos de maldad deliberados?

De alguna manera sin embargo, ella fue capaz de mantenerse en el “asiento del conductor” y “conducir su vida”  de todos modos.

Ella condujo su vida con la Palabra de Dios, de manera milagrosa logro llevar escondida una Biblia al campo de concentración, aun cuando fue desnudada y observada por crueles guardias armados. (¿Habría yo arriesgado tanto? ¿Desearía una Biblia tanto como para intentarlo?)

Ella acelero sus días contra la vertiente negativa con gratitud. En un punto, ella y su hermana Betsy, agradecieron a Dios por ¡Los Piojos! ¡Si Piojos! Porque mantenían a los guardias fuera de sus dormitorios, y eso les permitía estudiar la Palabra de Dios juntas. (¿Seria yo tan agradecida aun en circunstancias tan graves?)

Ella acelero las revoluciones sirviendo a otros. En lugar de lloriquear sola, o aun solo orar sola, ella invito a otros prisioneros a estudiar con ella, compartiendo su Biblia – hoja gastada por hoja gastada. (¿Tengo yo estos hábitos? – ¿servir a otros en lugar de solo satisfacer las necesidades de mi familia y mías?)

Ella se mantuvo en el camino correcto, cuando tuvo compasión por sus cruentos guardias y su falta de una relación con el salvador de ella, Cristo Jesús. Se enfocó en adonde iba, no donde la vertiente de este mundo quería llevarle. Con sus ojos puestos en Jesús, ella pudo seguir Su ejemplo de “perdonar a aquellos que no saben lo que hacen.”

Ella no se enfocó hacia adentro en la vertiente del yo.

Ella decidió sanar.

Ella condujo hacia el perdón.

Ella glorifico a Dios quien la cuido todo el tiempo.

Luego ella hizo aún más. Reconoció las “vidas desatendidas” en la comunidad de post-guerra – aun incluso a los mismos guardias del campo de concentración. No se quedó observando cómo iban en declive hacia un choque, pero comenzó a decirles acerca de la Palabra de Dios, la salvación por Jesucristo, y de cómo y porque ella era capaz de perdonar.  Ella fue públicamente buscada por uno de los los mismos guardias del campo de concentración que se llevaron a su padre y su hermana. Aun cuando los años habían pasado, te podrás imaginas los sentimientos de duda que tuvo cuando lo vio. ¿Haría que regresara el horror y las pesadillas empezaran de nuevo? ¿Se quedaron mirando a los ojos causando un trauma a su corazón? ¿Recordaría ella la fuerza con la que golpeaba, o la dureza de sus palabras? ¿Resurgiría la amargura con el recuerdo de su panza llena mientras los prisioneros de alrededor pasaban semanas sin comida, y quienes eran severamente castigados o asesinados si tan solo mordían una papa cruda de las que eran forzados a cosechar? Después de que ella pensó que había perdonado, ¿surgirían de regreso las emociones cuando estuvo cara a cara con su agresor?

¡La angustia sobre la muerte de su hermana y su padre en el campo de concentración debieron estrujar todo su ser para correr… o gritar… o herir!

… pero ella renuncio a sus emociones y abrazo al mismísimo hombre, así como el abrazo a Cristo a quien ella representaba.

“En ese momento,” escribe ella, “ sucedió algo milagroso. Una corriente parecía pasar de mi hacia él, mientras en mi corazón surgía un amor por este desconocido que casi me sobrecoge.”

Ella comprobó el perdón del Padre por nuestros pecados cuando vio más allá de los pecados de este hombre desconocido y fue capaz de perdonar.

¡Oh, conducir una vida tan bien!

Corrie Ten Boom no hubiese tenido un testimonio, si al comienzo de su historia su “auto” hubiera estado en neutral. Hubiese seguido al líder de su país, rodando en el pavimento de sus planes malignos, deslizándose hacia cualquier choque donde la llevaran. Tampoco hubiera tenido un testimonio si después de todas las atrocidades, se hubiera “estacionado” en la prisión de la amargura.

Ella “atendió su vida” antes de que yo siquiera naciera e influyo en la mía asegurando que yo este:

– Dirigiendo con la Palabra de Dios.

– Acelerando con gratitud, revisando mis alrededores por aun la más pequeña de las bendiciones.

– Acelerando la velocidad sirviendo a otros.

– Permaneciendo en el camino correcto y teniendo compasión de quienes no lo están.

– Manteniendo mis ojos en el destino: en Cristo Jesús.

¡Podemos conducir adelante querida amiga!

En amor,

Terri Brady

Una cicatriz no es del todo mala; muestra que lo que era una herida abierta esta ahora sana.

Romanos 5:5 “y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

Miqueas 7:18-19 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.

Referencias Bibliográficas:

  • El Refugio Secreto por Corrie Ten Boom (Aunque este libro tiene detalles del Holocausto apropiados para jóvenes mayores, la liga de audio puede ser mejor para todas las edades.)
  • Magnifica Obsesion by Ann Graham Lotz

 

Otros artículos

 

Comezón por ser Fuerte

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Querida Lindsey,

Él luchaba entre la niñez y la hombría. Como el renacuajo aprendiendo a usar las piernas en lugar de tener cola, él estaba aprendiendo a vivir con mecanismos muy diferentes en su juventud. Las lágrimas brotaban con demasiada facilidad en sus ojos de 11 años y yo sabía que necesitaban menguar mientras su cuerpo maduraba para ser hombre.

Una noche, después de un brote de lágrimas porque alguien cambio las reglas del juego o alguna acción ligeramente injusta, intencionalmente ore por él, para que desarrollara al hombre que Dios había intencionado:

“Dios, te pido porque hagas a mi hijo fuerte.

-El tipo de fortaleza que le permita soportar las luchas.

-El tipo de fortaleza que le permita soportar las cargas de la familia que eventualmente tendrá.

-El tipo de fortaleza que persevera.

-El tipo de fortaleza que juega lastimado.

-El tipo de fortaleza que es un guerrero TUYO.”

Le pedí a Dios que me revelara mis propias “debilidades de mamá” donde pudiera estar yo atendiendo el lado suave de mi hijo, estorbando su crecimiento en hombría.

El día después de mi ferviente oración, le salieron ronchas en su abdomen. Tenía comezón y se quejaba, y francamente armo un escándalo por ello. Se veía comezón y desagradable, pero toda el área era de menor tamaño que mi mano. No era obvio que era lo que lo causaba pero sospechamos hiedra venenosa.

“¡Mama, no hay forma en que pueda jugar mi juego de futbol mañana!” me dijo. images

“Cuate, sé que tienes comezón, pero una vez que veas el balón en la cancha, te apuesto que la comezón le va a quedar chica a  tu deseo de anotar. Además, ¡tu equipo te necesita!” Le decía mientras metódicamente le lavaba las rochas con jabón especial, le ponía Calamine y le daba Benedryl.

Esa noche, me quede despierta tarde en mis “horas productivas,” preparándome para dar el disparo de salida  que comenzaría el día siguiente. Al pasar por su cuarto a las 2 am, vi a mi pobre hijo sentado en su cama, miserablemente abrazándose a el mismo, meciéndose adelante y atrás mientras lagrimas rodaban de sus cachetes hinchados. Las ronchas se esparcían como la hiedra que las causo – subían por su pecho hasta su cuello y cara, hinchando uno de sus ojos hasta casi cerrarlo. Bajaban por su estómago pasando dentro de sus muslos y llegaban a sus pies.

El. Estaba. Sufriendo.

Le di mas Benedryl, le aplique una capa de Calamine, y me di cuenta que no había nada más que yo pudiera hacer hasta que fuéramos al doctor. En silencio, me senté en su cama, acaricie suavemente su espalda y en silencio ore:

“Amado Señor. Tú conoces el dolor de mi hijo el día de hoy. Tu SABES lo que está sufriendo con su comezón y cuanto puede durar. Por favor, Dios, quítale la hiedra venenosa a mi hijo y sana su piel completamente”

Mientras estaba recostada en cama esa noche, pensé en su juego de soccer al día siguiente, y de cómo su entrenador no iba a entender que el faltara por “hiedra venenosa.” Imagine la llamada de teléfono que tendría hacer, haciendo énfasis en que tan fuerte era la reacción, ¡no eran un par de manchitas!

Al despertarme por la mañana, me sorprendió que mi hijo estuviera despierto. Se puso en pie, completamente vestido en su uniforme, viéndose en el espejo mientras el solo se aplicaba el Calamine.

“Puedo quedarme sentado aquí con comezón o puedo jugar un juego con mi equipo. Escojo jugar.” Respondió a la pregunta que no hice.

Yo estaba en shock. Yo había comenzado a crear escusas y decir como el ardor era más intenso de lo que originalmente ser veía; como iba a ser peor la comezón con el sudor; comenzaba a preguntarme si los demás lo entenderían, y un millón de excusas más para que el no saliera de la casa como un monstruo hinchado cubierto en pintura rosa.

Pero mis oraciones de las dos noches anteriores fueron contestadas, y mi “debilidad de mama” silenciada.

No solo jugo con su equipo ese día, pero ¡anoto! Un niño tenaz se convirtió en casey-opponenthombre – y su cuerpo lo alcanzo después.

(Nota: Si él no hubiera tenido la idea por el mismo, yo no sé si lo hubiera empujado a jugar el juego. Yo creo que el ser padres es una danza entre la compasión y la presión. Sin la primera, la segunda causa dolor y no necesariamente cambio. [Efesios 6:4])

Yo no afirmo que ser “fuerte” es en realidad la falta de lágrimas, o la falta de miedos, es sin embargo la habilidad de forzarte a ti mismo para ayudar a tu equipo, tu familia o alguien fuera de tu propia piel.

Pensé en mi oración de los días anteriores y me pregunto si Dios, ¡se ríe algunas veces de mí! En un momento estaba orando que mi hijo se convirtiera en un guerrero, y cuando EL permitió lo que el necesitaba para ser fuerte, yo inmediatamente ore que se lo quitara.

Estoy muy agradecida que Dios continuo en SU plan, y no me permitió estorbar.

Quizás hay algunos casos de “hiedra venenosa” en la vida de los cuales deberíamos estar agradecidos en lugar de resentidos: las luchas que nos hicieron fuertes; las pruebas que endurecieron nuestra piel; la resistencia que fortaleció los músculos.

¿O quizás hay algunas en mi vida en este momentos de las cuales debería estar aprendiendo en lugar de huyendo?

Porque yo me imagino que las respuestas a las oraciones a veces vienen disfrazadas de monstruos de comezón cubiertos en pintura rosa… antes de anotar el gol.

En amor,

Terri

Romanos 5:3-5 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

“Nosotros oramos por plata, pero Dios frecuentemente nos da oro en su lugar.” –Martin Lutero.

Los Brady Juegan (aun) Lastimados.

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Querida Lindsey,

Ya he decidido porque se le llama “armar alborotos”: porque se arma el alboroto y se  ¡des-arma la casa! ¡Los niños siempre serán niños! Cuando nuestro hijo mayor tenia a penas un añito de edad, “las luchas con papá” eran la parte más emocionante del día. Esto continuó aun hasta la edad pre-escolar y se convirtió en la arena de entrenamiento para tenacidad con cada uno de nuestros hijos. Chris y Casey pasaban horas rolando y desarrolló entre ellos una relación muy diferente a la cual yo tengo con mi hijo (o de mi relación con mi esposo) El juego siempre parecía por terminado al brotar las lágrimas, cuando el infante se rendía exhausto, realizando que había sido “vencido.”  Chris quería criar a nuestros hijos para ser tenaces en todo, y el nunca permitiría que el juego terminara con las lágrimas.

¡Los Brady juegan lastimados!” le diría a nuestro pequeño (a sabiendas que no estaba realmente lastimado) sin recompensar nunca su lloriqueo. Haciéndolo muy divertido para que el pequeño siguiera jugando, Chris entonces dejaba pasar suficiente tiempo para que las lágrimas se olvidaran, y así poder concluir en juego en una buena nota.

¡El juego era cada día! No, ¡cada hora! Las “luchas con papa” aun ocurren en nuestra casa con los adolescentes… ¡solo que ahora con intensidad de volumen!

Un día en particular cuando eran pequeños, cuando las luchas se habían declarado “terminadas”, Chris fue a descansar, recostándose en el sillón del cuarto de juegos, mientras Casey jugaba con los Legos. Después de un poco rato, el pequeño de 4 años corrió repentinamente, salto al sillón y cayó en el abdomen de papa, ¡sorprendiendo a Chris de su sueño! Chris grito “¡Ay! ¡Bájate de mí!”

Casey con un brillo tierno en sus ojos dijo: “¡Vamos papa Los Brady juegan lastimados!

¡Yo solté una carcajada!

Y las luchas continuaron…

¡Y vaya! Las veces que ese dicho pasa por mi cabeza son mucho mayores que las veces de luchas donde fue creada esta frase.

Cuando me quiero rendir con lágrimas,

Cuando quiero poner excusas por mi humor,

Cuando quiero gritar exhausta, “¡no puedo hacerlo todo!”

Vuelvo a aquel momento con mi pequeño de 4 años y soy recordada: “Los Brady juegan lastimados” y me quedo en el juego… solo un día más.

Bendiciones,

Terri

Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Hebreos 21:1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.

1a Corintios 9:27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Nadie Gana

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Querida Lindsey,

“Nadie gana un argumento”, puede ser cierto, pero aun así me tengo que reír de los jugadores profesionales de futbol (soccer). Se ven tan bien en la cancha, graciosamente atléticos… hasta que suena el silbato y comienza el teatro. Siguiendo al árbitro, gritando a sus espaldas; de verdad esperan que él se de media vuelta y les diga, “Bueno, ahora entiendo tu punto; gracias por  los gritos que me hicieron recapacitar, así que voy a revertir mi decisión frente a los cientos de miles de espectadores y sonar mi silbato contra el otro equipo.”  ¡Claro que no! Pero le gritan los pulmones al árbitro de todas maneras.

Los dimes y diretes entre hermanos es una tonada que suena en el asiento trasero de mi coche muy seguido, demasiado. Cuando mis dos más pequeños tenían cuatro y cinco años, entonaban el “¡Si tú!”, “¡Yo no!”, “¡Si tú!”… que tenían perfectamente memorizado para cualquier lugar u ocasión.

Yo he dicho muchas veces que los niños actúan de la manera que los adultos actuarían si no tuvieran el freno de la censura, creo que prefiero decir el “control” mental de mi boca, por lo menos en lo que respecta a las consecuencias, pero a veces tengo que reír por lo bajo de las cosas que los niños dicen… sería divertido poderlo decir uno también… aunque sea por un ratito.

Hace algunos años, esta era la conversación en el asiento trasero entre mis pequeños

(edades 4 y 5):

Christine: “¡Mira a TODAS esas vacas!”

J.R. : “Si, pero ¡mira! ¡Hay un caballo en medio!”

Christine: “No había un caballo, todas eran vacas.”Unknown

J. R.: “Si había un caballo, era café. Las vacas eran negras y había un caballo.”

Christine: “¡No, no había ningún caballo J.R.! Todas eran vacas. Los granjeros no ponen caballos  en el mismo corral con las vacas!”

J.R.: “Bueno ESE granjero si lo hace porque YO ¡VI UN CABALLO!”

Esto continuo y subió cada vez mas de tono, así que yo intercedí de manera calmada con esa “tonada de mamá” que parecía estar entonando continuamente…:

“Christine y J. R. por favor paren con esa contaminación auditiva. Recuerdan ¿Quién gana un argumento? NADIE. Así que por favor cambien de tema. Nunca vamos a saber si había o no un caballo. Discutir y discutir no va a convencer a nadie y solo nos molesta a todos. Solo Dios sabe si había un caballo o no.”

Hubo casi 30 segundos de silencio en el coche.

Después J.R. rompió el silencio y dijo con seriedad “Si. Y cuando llegue al cielo le voy a preguntar a Dios y Él te va a decir que era un caballo.”

Ja JA!

Mi hija Christine (ahora de 9) está leyendo “Como Ganar Amigos e Influir en las Personas” de Dale Carnegie para su clase de “negocios” en la escuela en casa. Se acercó a mí y me explico como ella no entiende porque alguien tiene que discutir por algo. “Todo lo que necesita hacer es estar de acuerdo con la otra persona y decir ‘lo siento’. Luego la otra persona no puede discutir más. Pero si los contradices, ¡ellos nunca se van a dar por vencidos!”

Me gustan sus pensamientos (y los de Dale Carnegie). Si fuera tan fácil hacerlo como decirlo, habría una reducción substancial de contaminación de ruido ¡en el planeta! Mientras tanto podemos esperar al día en que sabremos si había un caballo entre las vacas.  (sonrisa)

Bendiciones,

Terri

Cartas Similares

Bufalos y Mariposas

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Querida Lindsey,

Cuando Dios me dio a mi pequeña mariposa, después de mis búfalos, recuerdo que pensé; ¿en serio?  Crees que puedo educar una hija?

En cada libro que leo, me relaciono más con el lado masculino, soy de Marte (se supone que las mujeres son de Venus).   Soy más como un waffle (se supone que las mujeres son como el espagueti)  ¿Soy un búfalo y Dios me dio una mariposa?

Las mariposas son hermosas.  Van llevando su polen a las flores, desparramando belleza.  Claro, para mi desdén, son débiles y dejan de volar por cualquier ofensa.

Christine, ahora de 8 años, es exactamente eso, una mariposa.  La semana pasada me Imagedijo, “Mama, deberías intentar usar un lápiz labial más brillante, resaltaría el color de tus ojos.”  Ella raramente se viste en otra cosa que no sea vestidos, porque para ella todo es el “lucir bien”, algo que yo aún no capto – como ya me lo ha hecho saber.

Una vez cuando solo tenía 3 años fuimos a un salón de belleza a arreglarnos las uñas (su sueño).  Me pidió si le podía cantar a la dama sentada al lado nuestro, en el proceso fue, persona por persona, polinizando toda la sala de espera.  Las sonrisas se multiplicaron.  Pero con solo un poco de polvo en sus delicadas alas y terminan en el piso.

Mi anécdota favorita es la noche en la cual me despertó lloriqueando desde la parte superior de las escaleras diciendo “Mami, tengo música en mi na-ah-ah-ah-ahriz (nariz) tenía un resfriado.

Búfalos en comparación son de piel gruesa, difícil de perforar.  Pueden cargar peso como ningún otro.  Desafortunadamente como un toro en un atienda de porcelanas, pueden causar desastres con cada paso.  Sin darse cuenta van destruyendo todo por su camino.

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Cuando pequeña, fui una chica poco femenina, yo hacía frente a los perros furiosos dándoles a comer saltamontes, para mantener a mis hermanos a salvo.  En serio.  El búfalo en mi usaba una divisa imaginaria que decía “No me puedes lastimar”.  Cuando tenía dolor sentía que era debilidad y que no debía mostrarla.  Me protegía con el humor, con cual hería a todos a mí alrededor,  quebrantando a los débiles, uno por uno sin ni siquiera darme cuenta.

Me estremezco al pensar en las veces que mi hija ha esperado mi regreso, junto a la puerta.  En sus pequeñas manos, su creación del día, deseando hacer una gran presentación.  Pero sin darme cuenta de su presencia paso de largo y mis primeras palabras son “Quien hizo este lio”

Mientras admiro a mis amigas que son “mariposas” “polinizando con sonrisas y rodeadas de amigas deseo eso mismo para mí.  En vez de ver el ser mariposa como debilidad, me doy cuenta que debo reconocer sus fortalezas e imitarlas.

Tratando con problemas intrapersonales, empecé a ver algunas de mis debilidades de búfalo.  Tal vez en vez de culpar a otros de ser muy sensibles necesito crecer mi sensibilidad.  Me doy cuenta que al decir “No puedes lastimarme” en realidad estaba diciendo “No me puedes conocer”.

Orando para que el Señor me mostrara mis “áreas oscuras” pude ver que estaba lastimando a los demás, y finalmente lastimándome a mí misma.  Lo sentí, No se pule sin fricción y gracias a esa fricción el búfalo en mi comenzó un tipo de metamorfosis.

Ahora he llegado a la conclusión de que para tener y mantener amigos, las cualidades de mariposa; volar alto y apolinar deben ser respetadas y emuladas.

Pero para lograr algo con excelencia, las fuerzas del búfalo y piel gruesa son requeridas.  Respetando las fortalezas de los dos soy capaz de lograr a ser como Dios me creo… una “bufaposa”.

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Que Dios te bendiga,

Terri Brady

Gracias por traducir, Gabriel y Norma. Que Dios Te Bendiga siempre.