Vehículos Desatendidos

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Querida Lindsey,

Nos acercábamos a la feria, las casas en las calles cercanas tenían patios decorados con coches estacionados. Letreros grandes diciendo “Estacionamiento $10.00” adornaban sus buzones de correo.

“¡Mama! ¿Podemos comprar una casa aquí? ¡Que buen baza de negocio seria el patio delantero!” dijo Christine (edad 10). No recuerdo que respondí, pero ella concluyo, “Pero yo solo cobraría $9.”

¡Que niña tan emprendedora! (Gracias a los libros de Robert Kiyosaki)

La feria estatal de Carolina del Norte se ha convertido en una tradición familiar que comenzó dos años atrás: Fue entonces cuando nuestra cachorrita de 10 semanas, estaba aún demasiado pequeña para dejarla en casa, así que vino con nosotros. Su presencia solo incremento las emociones en el auto (¡que no necesitaba más emociones!) en nuestro debut al evento. La feria estatal, nos anunciaba sus Oreos y Submarinos fritos (¡Como si necesitaran aceite caliente para incrementar su “nutrición”!) y con ¡juegos mecánicos! (los cuales reprobaban las evaluaciones de seguridad hechas por dos padres ingenieros), hombres con sancos, bandas de Blue Grass, y cosas semejantes, que garantizaban un día de diversión familiar. Nuestros hijos flotaban de emoción, mientras tratábamos de contenerlos en la Ford Expedition por los 30 minutos de trayecto a la Feria de la Capital del Estado. Mi esposo Chris eligió estacionarse en el estadio de futbol de la Universidad Estatal de Carolina del Norte con sus transportes en lugar del patio de enfrente de alguna casa.

Cientos, si no miles, de autos estaban limpiamente acomodados en filas diagonales. Un trabajador con su chaleco amarillo nos dirigió hacia la sección relativamente vacía, donde Chris se tomó la libertad de escoger un lugar más alejado de las puertas de otros coches. Las puertas de nuestra camioneta se abrieron como de explosión, en contraste con la velocidad que nuestros hijos (y perro) bajaron. Chris llego mi lado del auto, emitiendo las preguntas paternales de arribo: “¿Por qué les toma tanto tiempo salir?”, “¿Porque te quitas los zapatos para un viaje tan pequeño?”, “¿Si traes zapatos?”

Chris estaba agachado ayudando al más pequeño (seis en ese entonces) a amarrarse los zapatos, cuando repentinamente el tono y la urgencia en el tono de su voz cambiaron:

“¡HEEEEY!” Le grito a un Toyota Corolla que paso lentamente ¡apenas librando el pie de Chris!

¡Fue entonces cuando tanto el como yo notamos que no había conductor en el auto!

Algunas personas, quienes presumiblemente estarían en el autobús camino a la feria, habían estacionado su auto en neutral. El auto se quedó desatendido, deslizándose silenciosamente en medio de un estacionamiento lleno de familias, camino a un desastre seguro. Estaba moviéndose lo suficientemente lento que Chris agarro la puerta del conductor, solo para descubrir que estaba cerrada. El modo de emergencia arranco en mi corazón mientras aventaba al cachorrito dentro de la camioneta y les dije a los niños que se quedaran sentados. Corrí al lado de la puerta del pasajero, descubriendo que también estaba cerrada. Nuestro cómodo trote estaba convirtiéndose en una carrera a todo poder mientras el auto, cuando el auto continuando ligeramente de bajada, se aceleraba. Dándonos cuenta que no había forma de detener el auto, (Mi corazón se acelera ante la memoria, solo de escribir esto.) Chris cambio su enfoque en tratar de salvar a las personas en el camino de este coche. “¡VEHICULO DESATENDIDO!” comenzó a gritar mientras corría. Por alguna razón sentí que necesitaba traducir las palabras para la persona promedio que iría a una feria y comencé a gritar desde mi lado, “¡Hey! ¡QUITENSE DEL CAMINO! ¡El COCHE NO TIENE CONDUCTOR!, ¡NO SE PUEDE DETENER!, ¡QUITENSE DEL CAMINO!”

(Sí. Mi pobre esposo ha recibido mucho humor en nuestra familia por su elección de palabras de autor reconocido, “¡vehículo desatendido!” ya que en el estacionamiento estaba lleno de… “vehículos desatendidos.” Pero me estoy distrayendo…)

Una familia, parada fuera de su Jeep Cherokee (probablemente preguntándoles a sus hijos donde estaban sus zapatos), salto fuera del camino antes del que el asesino silencioso pasara. Afortunadamente no había muchas personas en el auto, ya que esa sección de estacionamiento había sido llena horas antes. Corrimos al lado del auto, gritando y sudando, hasta que se deslizo a su destino final – chocando con un Honda Accord cuyos dueños tendrían un fin de día no muy justo al final de su día en la feria.

Vidas desatendidas.

Manejando de regreso y riendo ese día, agradecidos de haber evitado lo que pudo haber sido una situación seria, me pregunte cuantas veces mi vida ha sido como este Toyota Corolla desatendido. Me he deslizado durante días (o años) en neutral, dejando que la inclinada de mi entorno determine mi velocidad y destino.

– El tiempo en un trabajo que solo seguí haciendo por temor a cambiar algo…

– El tiempo en medio de un grupo de damas, y yo solo seguí escuchando, evitando conflicto…

– Las veces que he permitido que el humo de un conflicto se vea a la distancia, sin revisar el origen del fuego…

– Cuando termine la universidad y dije, “¡Yupi! ¡Nunca voy a volver a leer un libro!”

Cuando vemos a nuestro alrededor las “vidas desatendidas” abundan:

–        Personas que adoran a su perro, o la televisión en lugar de aprender a cómo llevarse bien con otros (Aun hay calcomanías que dicen, “Entre más conozco a las personas, más quiero a mi perro.”)

–        Familias que nunca han hecho un esfuerzo en mantener el presupuesto y gritan “¡injusticia!” a cualquiera que tiene dinero.

–        Millones que han detenido su aprendizaje una vez que el gobierno ha dejado de requerirlo (cuando cumplieron 16) y aun así tienen derecho al voto.

–        Personas casadas que piensan que porque tienen un anillo, merecen lealtad de su pareja, por lo que ya no hacen un esfuerzo por complacer a la persona con la que están casados.

Me entristece ver sus vehículos, en movimiento, destinados a un choque. Desafortunadamente, los peatones inocentes van a tener que lidiar con las ramificaciones de los choques ocasionados por esas “vidas desatendidas.”

Atendiendo la vida

¿Cómo sacamos nuestra vida de neutral?

Aprender un poco de latín y griego en la escuela en casa a traído nuevos significados a las palabras: algunos reales, otros me los invento. (¡Sonrisa!) Sin embargo, aprendí en algún lado que la palabra “a” puesta como prefijo hace que la palabra signifique “lo opuesto de”.  Así que atender significa lo opuesto a “tender”.  En otras palabras,  la única manera de hacer que nuestras vidas cambien a una dirección opuesta a nuestras tendencias carnales (pecado, pereza, etc. ) es atenderla.

Una “vida atendida” es alguien quien… bueno… ¡tiene su auto en la velocidad!

Alguien quien:

– Determina una dirección a la cual apuntar, y luego corre hacia ella. (¡Corriendo la carrera que tenemos por delante, para obtener un galardón en Cristo Jesús! Hebreos 12:1)

– Lee los libros correctos, escucha audios y se asocia con personas que están direccionalmente correctas. (No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10:25)

– Entiende que la educación es una aventura para toda la vida. Como dice Orrin Woodward “La educación es una asignación para toda la vida. Expira junto con nosotros.” https://twitter.com/Orrin_Woodward

No me mal entiendas; la vida tiene muchos choques, que son “accidentes”, también. Yo estaría equivocada si dijera que todos los malos resultados son porque soltamos el volante. No podemos controlar los resultados negativos, solo nuestros esfuerzos hacia resultados positivos. Como mi padre siempre me enseñó, “Haz lo mejor; los ángeles no pueden hacer más.” Muy seguido, yo he visto el humo elevarse de un choque en mi vida y he pensado, “Pude haberlo evitado.”

Mantén la presión

Yo creo que para poder manejar, uno debe de presionar el pedal.

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.” – Filipenses 3:12

“Un vehículo desatendido puede ser peligroso, pero una vida desatendida puede ser trágica.” Chris Brady. https://twitter.com/RascalTweets

Para parafrasear a Ann Graham Lotz, “Es doloroso observar un Cristiano que ha salvado un alma, pero está viviendo una vida desperdiciada [desatendida]”

¡Mantén la presión [del pedal], mi querida amiga!

Terri Brady

Otros artículos

 

El Anillo

(For English version: “The Ring”)

Querida Lindsey,

Mi mama me entrego el anillo con una amplia sonrisa que enmarcaba el significado del ringregalo. Era un anillo muy pequeño, del tamaño adecuado para mi dedo de 7 años. “Este es un diamante DE VERDAD” dijo entregándome la pequeña fracción de un carate montado en una argolla 4. Ella me explico que compro el anillo antes de que naciera y que lo conservó  para cuando fuera lo suficientemente grande para usarlo.

A penas podía creer que me permitiera tenerlo en mis manos – ¡cuanto  menos tenerlo en MI talla! – Le di las gracias y sentí ese calor especial en mi corazón, aquel calor que mi piel de búfalo normalmente trataba de hacer a un lado. Y salí a jugar.

“Espiro” era mi deporte favorito. Es un juego de dos personas que consiste en estar de pie al lado de un poste con una “pelota” amarrada a la parte más alta del poste. Una persona golpea la “pelota” en un sentido y la otra persona de regreso, con mayor fuerza. Mientras los oponentes golpean la pelota, ella va ganando más altura. Mi truco consistía en golpear la pelota fuertemente en ángulo, justo para que no pudiera alcanzarla mi oponente, así regresaba a mi alcance para poder repetir el mismo golpe cada vez. El juego aumentaba de velocidad cada vez que la cuerda se hacía más corta, hasta que llegaba a su última pulgada y se declaraba un ganador.

grassFue al final en uno de esos juegos en el patio trasero del vecino cuando me di cuenta que el anillo que había estado en mi posesión por menos de 24 horas estaba perdido. Busque cerca del poste, peinando el pasto con mis dedos sin éxito alguno.

Con el corazón roto y enojada conmigo, no podía evitar de pensar que debía haber sido “Una niña buena” jugando con muñecas o maquillaje como las otras niñas – entonces no habría perdido el anillo.- De manera pecaminosa no le dije a mi mama de la pérdida, pensé que se tardaría en percatarse unas semanas y pues confesar la pérdida hasta entonces, sonaría mejor que “lo perdí en las primeras 24 horas…”

Además” pensé “De todas maneras yo no quería ese anillo. ¿¡Quién quiere algo que no se queda en su lugar al jugar espiro?!

Esa era mi naturaleza; al sentirme derrotada no me reprocharía a mí misma que no pude ganar (o conservarlo) sino convencerme de que era algo que de todas maneras no quería, era más fácil que admitir que necesitaba cambiar.

Regalo de Aniversario.

En nuestro aniversario número diez, Chris decidió regalarme un anillo. Al búfalo en mi le gustaba la idea de un anillo simple, nada de “piedras molestas” que se quedaran atoradas en mis bolsas cuando me daba frío en las manos. Chris tenía una idea diferente.

El Solitario era un diamante para ser admirado por quien lo viera. El corte redondo acentuaba los colores que solo Dios pudo poner en una gema tan hermosa. Su claridad atraía la luz, multiplicando los reflejos en el techo de la tienda como pelota “disco”, para mi mayor vergüenza.

¡Lo compramos!” dijo Chris, mientras yo con pena le decía “¡Cómo crees!” pero por dentro, me sentía bien siendo tratada así de bonito.

La tienda lo ajusto al tamaño de mi dedo como un guante; aunque cualquier guante que se intentara poner sobre este anillo no me quedaría. Chris brillaba de orgullo mientras nosotros íbamos a nuestro resort en el que pasaríamos la noche. Tuvimos una tarde encantadora celebrando nuestra primera década juntos, yo portaba mi anillo con orgullo, casi queriéndolo mostrar a perfectos desconocidos, como lo hice con mi anillo de compromiso cuando Chris me hizo la pregunta en Pittsburgh, PA una década antes.

Me sentía amada.

La mañana siguiente, me levante temprano y salí fuera para disfrutar el amanecer y un tiempo a solas con Dios. Al recordar la tarde anterior en el diario de mi mente, un sentimiento de tristeza me rodeo. Me sentía falsa. “Ni siquiera me GUSTAN los anillos. Se me olvida ponerme la joyería que ya tengo! No soy lo suficientemente bonita para tener personas viendo mis manos. Mis uñas están despostilladas; mis manos son ásperas porque yo no sé cómo ‘comportarme como una dama’. No puedo fingir esto, yo no soy una chica de joyería, ¿se le olvido acaso quién soy? ¿Dónde he estado? Yo no valgo la pena el precio que se pagó y ¡mucho menos su belleza!

Mientras continuaba intentando leer mi Biblia, estos pensamientos degradantes continuaban. Comencé a planear cómo regresar el anillo, cómo decirle a Chris. Lágrimas rodaron por mis mejillas, pensando cuánto le íbamos a deber a la tienda por hacerlo de mi tamaño, incluso si nos iban a regresar el dinero. El remordimiento se desbordo al pensar que lo estuve usando la noche anterior como una falsa – fascinada por su brillo, como si me lo mereciera. El conflicto seguía vibrante en mi corazón cuando Chris se despertó y vino a donde estaba sentada.

¿¡Tienes puesto el anillo!?” me preguntó emocionado mientras se acercaba viendo mi mano.

Seque las lágrimas de mis ojos y le confesé mis pensamientos. “No puedo poseer un anillo así. Yo no soy nada para usar algo así de valioso. Hay que regresarlo a la tienda. Hoy. Podemos ver si nos regresan nuestro dinero, aún si tenemos que  pagar por los ajustes. Lo siento. Nunca había tenido un caso tan tremendo de remordimiento por una compra

Chris se me quedo viendo atónito por una fracción de segundo, se hincó sobre una rodilla, tomo mi cara entre sus manos y dijo firmemente, “No vamos a regresar este anillo. Tú no puedes tener remordimientos por la compra porque tú no compraste el anillo, yo lo compre. Es mi regalo para ti; ahora deja de insultarme

Y me beso, como si fuera la primera vez.

Las lágrimas desaparecieron de mi cara, mi corazón acelerado envió sangre fresca a todo mi cuerpo. Una paz vino a mí al darme cuenta que, me amaba tan profundamente que él  veía más allá de lo que yo veía en mi misma. No me dio el anillo por quien soy yo, sino por quién es él.

Odiándome a mí mismo.

Al recordar esa historia, otra viene a mi mente, una donde yo digo “¡Me odio! ¿Porque no puedo ser como otros? Sigo haciendo mal, no puedo cambiar, y nunca voy a mejorar, ¡no valgo nada!”

Y Dios suavemente contesta, “Yo te forme a ti. Deja de insultarme. Yo te tejí para que seas original. Tus manos son MI diseño. YO conozco las profundidades de tu corazón, el gran abismo de tus pecados, y envié a mi Hijo, Jesucristo, para solucionarlo todo. YO tengo un propósito para cada fortaleza tuya y para cada fracaso que sucedió para ganarla. YO tengo un propósito para TODA debilidad que tú tienes, ya que MI fortaleza se perfecciona en tu debilidad. Tú no puedes cambiarte, pero YO te puedo cambiar. MIS propósitos son más grandes que tu visión. YO te he creado justo de la manera que lo pensé. YO te compre por el precio de mi HIJO y no tengo remordimientos. Ahora deja de insultarme.

El Regalo Eterno.

Amiga, esta salvación eterna es el regalo que se pagó antes de que tú nacieras y es justo a TU medida. Es irónico que no podamos tener la paz de SU regalo corriendo por nuestras venas hasta que tengamos el remordimiento de nuestros pecados limpiando el camino. Nadie puede peinar el pasto para encontrar SU regalo, y ninguno de nosotros merece su valor. Este regalo es nuestro por quien es EL, no por quienes somos nosotros. EL nos ama tanto que ve más allá de lo que vemos en nosotros mismos. Es maravilloso que justo cuando decimos, “¡Tengo tanto remordimiento!” EL contesta, “No puedes; ¡soy YO quien te compro!

Espero te sientas amada, porque lo eres.

Supongo que no soy un búfalo o una mariposa, ni una mezcla después de todo. Soy una nueva creatura en Cristo, y quiero que SU gloria se refleje en mi vida ¡como una pelota “disco”!

En Cristo,

Terri

Dios te tejió antes de que nacieras. Sal 139:13

Su fortaleza se perfecciona en tu debilidad. 2ª Cor 12:9

Soy una nueva creatura en Cristo: 2ª Cor 5:17

La Salvación es un regalo de Dios por quien es EL, no por quienes somos Ef 2:8-9

Confiesa tus pecados (con remordimiento) y serás perdonado 1ª Jn 1:9

El regalo para siempre: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16)

Mensaje en el Masaje. ¡Buena suerte con eso!

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Querida Lindsey,

Mientras estaba con mi tercer hijo, tenía el “Síndrome Pierna de Barbie” – Ese fue el termino que usaba para describir la sensación de que mi pierna se desprendía de mi cuerpo y era solo sostenida por una banda elástica.  Unknown-3Era bastante doloroso – casi al punto de que los dolores de parto me parecían un día de campo en comparación.  La vida cotidiana de una madre de dos niños activos, de 3 y 6 años de edad, se convirtió en una labor difícil; arrastrando mi pierna, un pie atrás de mi (es broma) y al mismo tiempo tratando no mostrar mi cojera.

Si, motivado por lograr que dejara de quejarme, o por ser considerado, mi amado esposo sugirió que fuera a tomar un masaje.  El solo pensar en una hora de silencio, me parecía demasiado bueno para ser verdad.

Y asi fue.  Tal vez mi terapista tomo mucho café, o tal vez tendría un interés genuino en mí, pero no paro de hablar en ningún momento, no hubo silencio.  ¿Cuándo darás a luz? ¿Son mellizos o trillizos?

imagesConmigo, esa segunda pregunta era común; casi tan pronto la segunda línea en la prueba de embarazo era evidente – la gente no podía creer mi tamaño, si solo cargaba un bebe.  Me sentía como si mi nombre hubiese sido a cambiado a “¡Caramba mujer!”  Ese parecía ser el saludo que todos me daban. ”Caramba, mujer pensé que no parirías por meses” “Caramba mujer, ¿qué comes?  “Caramba mujer, ¿cuantos bebes traes dentro? ¿estas segura que no se equivocaron?”

Una aeromoza intento mantenerme fuera de un vuelo cuando apenas llevaba la mitad del tiempo de embarazo.  Obviamente nerviosa por mi tamaño, como si estuviese apunto de parir, me pregunto, -“¿Puedes volar? “

Insultada y sin detener mi caminar conteste “En avión”

“Ya te vez embarazada, hasta de espaldas,” dijo uno de mis compañeros de trabajo.

“Lo único que se divide en estos momentos, son sus pantalones” respondió Unknown-2 alguien en la mesa  humorosamente (me pareció chistoso –mejor reír que llorar)  a la pregunta hecha por la mesera que si deseaba dividir mis fajitas para la cena.

Mis rodillas desaparecían en un bulto de fluido, para no volver a verse hasta después de parir. Cuando me doblaba para atar mis agujetas, pensaba, “¿Qué más puedo hacer mientras estoy acá abajo?”

Mi terapista continuaba con las preguntas, y mi sueño de una hora de silencio, se esfumo.

-¿Vas a tener mellizos? (No; y si estoy segura que no)

-¿Cuándo darás a luz? (4 semanas)

-¿Está nerviosa por el parto?

Esa era una pregunta difícil. En realidad estaba nerviosa por una parte del parto.  Tal vez recuerdes que con mi segundo hijo no hubo mucho tiempo.  Nació después de solo 4 contracciones, antes de que llegara la ambulancia, aún antes de que pudiere bajar las escaleras al primer piso de nuestra casa. Mi mama y Chris trajeron a Nate al mundo (9.5 libras-4.31 kg); bueno en realidad el llego solo y ellos lo recibieron.

Al principio de este embarazo el doctor me había hecho una pregunta similar, “¿Estas nerviosa de la posibilidad de parir en casa de nuevo?  “No, ¡estoy nerviosa de parir en medio de una tienda de comestibles!” conteste.

Pero tratando de terminar la conversación y por fin lograr obtener el deseado silencio, conteste.  “No, la verdad estoy más emocionada por saber si es niño o niña”

“¿No sabes si es niño o niña?  ¿Estas bromeando?   ¿No vas a saber el sexo?”

“Espero que sí, le voy a tener que vestir!”  Mi manera típica de contestar la misma pregunta.

Esto fue la controversia del resto de la hora de masaje, pues me preguntaba porque no había querido saber el sexo y cómo le hacía para esperar tanto tiempo, especialmente ya teniendo dos varones, cómo no estaba ansiosa por saber si sería una niña.

La hora termino, mi sueño de una hora de silencio se derrumbó.  Me baje de869 la mesa de masaje, de nuevo poniendo presión en la pierna y de nuevo la sensación de pierna desprendida regreso.  Después de pagarle a la recepcionista, mi terapista asomó la cabeza a la sala de espera para despedirse.  Mientras  me alejaba, cojeando,  del escritorio la terapista grito a mis espaldas “¡Buena suerte con el sexo!”

Enseguida sentí la necesidad de explicarle a todos en la sala de espera, gente extraña, viéndome caminar cojeando; “Quiere decir sexo del bebe,…, del bebe.  Mi bebe nace en 4 Semanas y no se su sexo, así que me está deseando buena suerte con eso.”

Mi hija nació una semana después…en el hospital.

Con Cariño,

Terri

Bufalos y Mariposas

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Querida Lindsey,

Cuando Dios me dio a mi pequeña mariposa, después de mis búfalos, recuerdo que pensé; ¿en serio?  Crees que puedo educar una hija?

En cada libro que leo, me relaciono más con el lado masculino, soy de Marte (se supone que las mujeres son de Venus).   Soy más como un waffle (se supone que las mujeres son como el espagueti)  ¿Soy un búfalo y Dios me dio una mariposa?

Las mariposas son hermosas.  Van llevando su polen a las flores, desparramando belleza.  Claro, para mi desdén, son débiles y dejan de volar por cualquier ofensa.

Christine, ahora de 8 años, es exactamente eso, una mariposa.  La semana pasada me Imagedijo, “Mama, deberías intentar usar un lápiz labial más brillante, resaltaría el color de tus ojos.”  Ella raramente se viste en otra cosa que no sea vestidos, porque para ella todo es el “lucir bien”, algo que yo aún no capto – como ya me lo ha hecho saber.

Una vez cuando solo tenía 3 años fuimos a un salón de belleza a arreglarnos las uñas (su sueño).  Me pidió si le podía cantar a la dama sentada al lado nuestro, en el proceso fue, persona por persona, polinizando toda la sala de espera.  Las sonrisas se multiplicaron.  Pero con solo un poco de polvo en sus delicadas alas y terminan en el piso.

Mi anécdota favorita es la noche en la cual me despertó lloriqueando desde la parte superior de las escaleras diciendo “Mami, tengo música en mi na-ah-ah-ah-ahriz (nariz) tenía un resfriado.

Búfalos en comparación son de piel gruesa, difícil de perforar.  Pueden cargar peso como ningún otro.  Desafortunadamente como un toro en un atienda de porcelanas, pueden causar desastres con cada paso.  Sin darse cuenta van destruyendo todo por su camino.

bufalo chipotle hot sauce

Cuando pequeña, fui una chica poco femenina, yo hacía frente a los perros furiosos dándoles a comer saltamontes, para mantener a mis hermanos a salvo.  En serio.  El búfalo en mi usaba una divisa imaginaria que decía “No me puedes lastimar”.  Cuando tenía dolor sentía que era debilidad y que no debía mostrarla.  Me protegía con el humor, con cual hería a todos a mí alrededor,  quebrantando a los débiles, uno por uno sin ni siquiera darme cuenta.

Me estremezco al pensar en las veces que mi hija ha esperado mi regreso, junto a la puerta.  En sus pequeñas manos, su creación del día, deseando hacer una gran presentación.  Pero sin darme cuenta de su presencia paso de largo y mis primeras palabras son “Quien hizo este lio”

Mientras admiro a mis amigas que son “mariposas” “polinizando con sonrisas y rodeadas de amigas deseo eso mismo para mí.  En vez de ver el ser mariposa como debilidad, me doy cuenta que debo reconocer sus fortalezas e imitarlas.

Tratando con problemas intrapersonales, empecé a ver algunas de mis debilidades de búfalo.  Tal vez en vez de culpar a otros de ser muy sensibles necesito crecer mi sensibilidad.  Me doy cuenta que al decir “No puedes lastimarme” en realidad estaba diciendo “No me puedes conocer”.

Orando para que el Señor me mostrara mis “áreas oscuras” pude ver que estaba lastimando a los demás, y finalmente lastimándome a mí misma.  Lo sentí, No se pule sin fricción y gracias a esa fricción el búfalo en mi comenzó un tipo de metamorfosis.

Ahora he llegado a la conclusión de que para tener y mantener amigos, las cualidades de mariposa; volar alto y apolinar deben ser respetadas y emuladas.

Pero para lograr algo con excelencia, las fuerzas del búfalo y piel gruesa son requeridas.  Respetando las fortalezas de los dos soy capaz de lograr a ser como Dios me creo… una “bufaposa”.

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Que Dios te bendiga,

Terri Brady

Gracias por traducir, Gabriel y Norma. Que Dios Te Bendiga siempre.