Ni los Ángeles pueden hacer más

en memoria de Papá

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Querida Lindsey,

Era un día frio y lluvioso cuando entre a tomar mi examen de termodinámica en la universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh. No tenía dinero – desayune café, seguido por ½lata de Spaghettios para el almuerzo y la otra mitad para la cena (No le digas a mi mama,). No tenía la calculadora nueva que era la nueva maravilla para todos los celebritos de la escuela: la “científica.”Mi calculadora solar, obtenida gratis en el trabajo de verano como cajera del banco, era de poca ayuda en la interpolación de cientos de páginas de tablas y figuras en el índice de mi libro de termodinámica. Nada me ayudaba a entender cuál tabla debía usar. La falta de sueño, (por haberme quedado despierta media noche estudiando) y la falta de un buen desayuno solamente aumentaron mi falta de aprendizaje del sujeto, al cual afectuosamente llamábamos termo.

Casi no lo creía cuando escuche la campanilla que señalaba el final del examen. ¿Había escrito alguna respuesta? Sentía que había pasado la hora entera revisando las tablas, ¡tratando de recordar cual era la apropiada para usar! Todos, mis compañeros y yo, sentíamos la pesadez mientras salíamos del salón. Nadie se sentía muy bien con el examen, pero yo, ni siquiera sentí que había terminado. Pensé, “si las que conteste están correctas, entonces, talvez recibire ¿un 50%? ¡Fracaso!

Cuando regrese a mi dormitorio, llame a mi papá. (Porque en los días de antaño, los teléfonos estaban conectados a la pared. Eran conectados con un cordón largo – que si lo estiraba “bien”podría derramar al piso todo objeto sobre mi escritorio. Pero divago.) Tenía que regresar a mi dormitorio para llamar a mi papá. Junto con un humor peculiar, (el cual puedes notar en la foto de su “ficha en el hombro”abajo), papá y yo Chip on Shoulder dadcompartíamos amor por la ingeniaría, y le encantaba que le llamase con cualquier cosa – especialmente ingeniería.

Una vez, estaba estancada con mi clase de óptica, la ciencia tras los prismas de luz. Mi profesor, Dr. Young, era uno de los autores del libro de texto, escrito por Sears, Zemansky, y Young.

Su nombre subió el costo del texto a $250, y su clase requería la “nueva edición,” así que no podíamos comprar el texto más barato de algún ex alumno. (¿Sabía este tipo que estaba comiendo ½ lata de Spaghettios para mis alimentos?) ¡Reconocí que hacer preguntas al profesor del prisma no me daría mejor explicación de la que ya estaba en el libro, siendo el autor! Cuando le llame a Papá rápidamente me envió su libro de ingeniería de treinta y cuatro años atrás, (¡¿Quien guarda estas cosas?!) para que pudiese revisar lo que este decía sobre los prismas de luz. ¡Me sorprendí cuando abril el paquete y encontré que la explicación en su libro sobre los prismas era exactamente la misma que el mío! ¿Los autores de su texto? Sears y Zemansky,” costo $4.

Adelantemos al día de mi termo-fracaso, y cuando llame a mi papá. Esta vez no estaba buscando ayuda en ingeniería. Creo que estaba buscando un hombro que recibiera mis lágrimas. Le dije que creía había fallado en mi examen…, con menos de 50. Me dijo,” ¿Esta es la primera vez? ¡Oh, a mí me paso muchas veces, jajá!”

Yo no me reí. Básicamente, estaba ahogando mi llanto.

“Bueno, no eh pensado en mis exámenes de termo en años,” me dijo. “Hiciste lo mejor que pudiste?”

“Si!” conteste, enfatizando que creía en mis propias palabras “Si, repetí toda la tarea para prepárame; me quedé despierta media noche, ¡entendiendo! ¡Pensé que estaba PREPARADA!

Fue entonces que me dijo algo que ha impactado mi forma de pensar desde entonces:

 

Entonces, ni los ángeles pueden hacer más.

¡¿Que?! ¿No estaba molesto conmigo por mi mal grado? ¿No me iba a dar un sermón en lo que debía de haber hecho? ¿No iba a intentar incitarme a protestar a mi maestro por hacer el examen tan difícil? ¡¿Lo iba dejar así?!

No había pensado en mis exámenes de termodinámica en varias décadas, pero un día mi hijo me dijo que haba tronado su examen de ciencia. Recuerdo el viaje de regreso a casa después de unas semanas de secundaria, escuchándolo hablar de la injusticia de examen tan difícil, los comentarios auto humillantes, diciendo que tonto era, y aun comparación con su hermano, diciendo que nunca sería igual a su hermano mayor.

Finalmente, corte sus palabras diciendo,” ¿Hiciste lo mejor que pudiste?”

“¡¿QUE?! Su personalidad colérica tomo esas palabras como ofensa y empezó a discutir, ¡“SI! ¡Claro! ¡Hice todo lo que yo sé hacer para prepararme para ese estúpido examen!”

Y pase el consejo de mi papá, “Entonces, ni los ángeles pueden hacer más.”

Especialistas de liderazgo lo dicen de esta manera “No se puede garantizar el éxito, solo lo puedes merecer.” [pero asegúrate de merecerlo]

Amiga, mientras la vida continua, veo unas áreas de mi vida donde talvez recibí la dichosa A por mi gran esfuerzo, pero veo muchas otras áreas donde eh puesto metas y las reajusto una y otra vez, y me eh sentido fracasa al no poder lograrlas. Siempre me siento como que tengo que levantarme a mí misma y preguntarme “¿Hiciste lo mejor que pudiste? ¿mejor? ¿Deberás?! ¡Entonces, ni los ángeles pueden hacer más!” Cuando mi mejor esfuerzo no es suficiente pare el éxito en el tiempo de Dios, por lo menos mi esfuerzo me da un espacio en la sala de espera.

Mi hijo, que es de personalidad fuerte, termino el día del examen con palabras mayores que su edad. Cuando ya se acercaba la noche, calladamente me dijo, “mama, ¿sabes que no eres como otras mamas? Todos mis amigos terminan castigados por tener malos grados, Tú y papá son los únicos que me dirían algo como lo que me dijiste hoy. Si me hubieras castigado por mi grado, no hubiera querido echarle más ganas la próxima vez, ¡no hubiera querido siquiera intentar!

Y creo que yo, también tuve un papá que no fue como otros papás. Me ayudo a recibir el mejor grado en lo que es verdaderamente importante.

Bendiciones,

Terri

Dad n me

 

Translated by Norma Flores

Reservado para Bob

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Reservado para Bob.

Cualquier persona que pesca sabe que pescar con niños es una aventura. Me encanta traer a mis hijos conmigo, pero cuando los varones tenían 6 y 3 años, sedales enredados, anzuelos rotos, e hilos atorados en los árboles a las orillas, tomaban la mayor parte de mi tiempo y terminaba el día sin pescar. Así que un Día de Las Madres, mi esposo me obsequio 4-horas de pesca con guía en la costa de Florida.

Investigue los capitanes al alquiler en mi tienda de pesca favorita y más cercana a mi casa (en esos días vivíamos en Florida). Cuando llegue, el dueño de la tienda estaba en el teléfono, así que me ocupe viendo las camisetas y gorras con el nombre de la tienda. ¡Mientras esperaba escuché “No!!! ¡No me hagas aceptar ese alquiler! ¡Detesto pescar con mujeres! ¡Eso es una tortura!”
En silencio salí de la tienda, sin hacer la reservación y sin darse cuenta la tienda perdió la venta y yo perdí la pesca. ¡No sabe de lo que se perdió!

Otra marina de mis favoritas, Jensens en Captiva, estaba un poco más alejada de nuestra 9865605_origcasa. Pero en días de navegación calurosos, nuestra familia solía frecuentar este lugar para tomar helados o un refresco. En el estacionamiento había un cartel que decía “Reservado para Bob” No sabía quién era Bob o si el cartel era por broma, pero Bob debía ser muy importante para tener su propio cartel profesional.

El hombre tras el mostrador me ayudo con entusiasmo cuando le mencione que buscaba un guía de pesca. Pregunte si mis hijos de 6 y 9 años podrían participar en la excursión, me dijo que algunos capitanes preferían no niños, pero que pensaba que “Bob” no tendría problema alguno.

¿“Bob”? ¿EL Bob? Reserve a “Bob” para el jueves a las 7 AM.

Llego el día, Casey, Nate y yo nos montamos en el auto, mientras Chris se quedó en casa con los menores que aún dormían. ¡Llegamos al muelle a las 6:50 ¡AM, para no perdernos ni un minuto de nuestro día de pesca! Los chicos y yo nos deleitamos viendo el cebo vivo en los tanques. Capitanes de Embarcaciones lujosas llegaban a llenar sus pozos de carnada con cebo, mientras los clientes abordaban. Grupos de hombres y algunas parejas abordaban a sus diferentes alquileres para disfrutar su día en la mar.

Y nosotros esperábamos…

Trate de mantener a los chicos interesados diciendo “¡Imagínense lo que podremos  outriggers_trolling_spread_how-to02pescar hoy! ¿Creen que podremos pescar un pez tan enorme como este? Les mostré uno de los pescados en la pared. Eso fue cuando empecé a realizar que la marina estaba callada. Parecía que todos los botes habían llegado, cargado y partido.

Y nosotros esperábamos…

Finalmente, a las 7:30, treinta minutos después de la hora designada y mucho después de que se fue el último capitán. Decidí que debía preguntar si estábamos en el lugar correcto. El hombre tras el mostrador, dijo “Bob. ¿Oh estás con Bob? Si … llegara.”

Tome esto como una afirmación de que Bob “usualmente” era impuntual.

Inseguridad empezó a invadirme. No tenía duda alguna de que Bob llegaría, dudaba que Bob fuese un buen capitán para nuestra embarcación. “Usualmente” tarde? ¿Espera – quizás por eso es que necesita su propio espacio en el estacionamiento? ¡Ugh!

Quizás es el último en salir de la marina — y por eso es que lo “atascaron” con la “chica” y los “niños”. Cruzó por mi mente que todos esto podría ser una estafa. Tomaron cualquier vagabundo transigente y le dijeron que le pagarían bien por pretender llevarnos a un día de pesca.

Y esperamos… impacientemente.

7:37. Un bote inadecuado se acercó al muelle donde esperábamos. ¡El bote parecía del año del caldo! 10 años de mugre habían cambiado su color original, rindiéndole irreconocible. El rocío de la mañana, mezclado con el lodo del día anterior hacían un remolino repugnante de cieno y mal olor. Un cangrejo muerto y otro animal irreconocible yacían en una esquina, donde terminaron con los movimientos del bote. El chofer parecía de aproximadamente cincuenta años de edad, pero era difícil de asesorar por la piel dañada por el sol. No traía gorra. Me pregunte que un hombre como tal haría en un lugar como Jensens. Gasolina, asumí. Si, lleno el tanque mientras lo niños y yo lo veíamos tratando de no fijar nuestra vista en él, y revisando el horizonte por alquiler.

Termino de llenar el tanque y volteo a mí y dijo. “Listos para abordar?”  little-fishing-boat-stranded-wet-sand-low-tide-90786222

¿Perdón, que? ¿Subirnos a eso? ¡Eso es el “Bob”, De ninguna manera! ¡Ese bote era RE-PUG-NAN-TE!

“Estupendo!” los dos niños gritaron y corrieron hacia la …embarcación. Debo admitir que yo estaba desmoralizada, pero viendo el entusiasmo de los niños me hizo tratar de ajustar mi actitud para no arruinar la suya.

“Bob” dijo el hombre ofreciendo su mano mientras abordamos.

“Casey” el mayor de los niños respondió, aceptando su mano y apretándola con entusiasmo.

“Ronaldo,” dijo Nate, el nombre que prefería en esos días. (lee esta historia en mi carta previa.)

“Terri,” dije yo, sin ofrecer a quitarme mis zapatos como llama el protocolo de embarcación. No tuve que preguntar como sabía que éramos sus clientes, ya que éramos el único grupo de “Mama y dos hijos” esperando en el muelle. De hecho, éramos los únicos esperando en el muelle.

Empezamos el viaje, cuando realice que no cargamos cebo. Quizás atrapó su propio cebo, una tenue luz de esperanza de que tenía idea de lo que estaba haciendo.

“Quieres parar por cebo?” pregunté, señalando hacia el muelle del cual recién partimos.

“No,” fue su simple respuesta. Sin darme la satisfacción de una explicación, “no”.

Mientras el manejaba el ángel y demonio en mis hombros conversaban en mi mente tratando de ganar la batalla de mi actitud y la convicción de que el día valdría el costo del alquiler.

No podría creer cuando el bote se detuvo aun a vista del muelle y tienda de alquiler. Había estado en este lugar un millón de veces. No estaríamos pescando con caña como los demás botes que vimos en el muelle.

Sacó su anzuelo. No cebo vivo. Parecía como un anzuelo comprado en Wilmar donde pintó una cabeza con pintauñas rojo y ojos con marcador negro. $0.57 por un paquete de 10 hice las calculaciones en mi mente. No puso cebo en su pieza maestra, solo lo tiró a un lado del bote. Empecé a molestarme con la falta de aptitud “profesional”

“Atrape algo!” dijo Casey antes de que la segunda línea entrara al agua. Mostrando su captura, un macabí ( en ingles conocido como pez dama “ladyfish”). ¡Me alegre de la buena suerte…primer lanzó!
Disfrute de su exhalación mientras “Ronaldo” echo su línea sin cebo al agua.
“¡Atrape uno!” gritó, mientras Bob trabajaba en regresar el pez de Casey al agua.
¿Será que los peces prefieren pintauñas rojo? ¿O ganchos de Wal-Mart? ¿Quien lo diria?
Baje mi línea y el éxito fue inmediato “Pez”
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
“Nunca tuvimos un día de pesca como este contigo mama” Ouch eso dolió!

Otros botes hacían línea recta a nuestra área. Botes grandes y lujosos. Barcos de curricán. Botes llenos de hombres dirigiéndose a nuestra pequeña área en plena vista de la marina. Nada. ¡No pescaban nada! ¡Todo su cebo vivo, sus aparatos lujosos, y no pescaban nada! (¿Porque pecaminosamente me alegré?)

“Vamos a alimentar a los delfines,” propuso Bob.
¡¿Pensé en silencio, “¡¿Estás bromeando, tenías cebo vivo en alguna parte, pero prefieren alimentar a los delfines en vez de usarlo para pescar?!
En ese momento Bob tomo el Macabí que tenía Casey en las manos y caminó cuatro pasos al otro lado del bote y sostuvo el pez, un delfín apareció como si por arte de magia, saltó fuera del agua y tomó el pez.
Pescábamos a la izquierda del bote y los sosteníamos como bocadillos para los delfines en la derecha por lo que pareció horas. Me sentí como si estuviéramos en un sueño de “Blanca Nieves en el Mundo Marino.”
Bob es un susurrador de peces!
Sin embargo, macabí es común y fácil de pescar. Siempre pensé que el nombre “ladyfish” fue usado equivocadamente. Son perfectos para la diversión de los niños, pero no muy deliciosos para nadie más que los delfines. dolphin-sea-marine-mammals-wise-162079
¿Le gusta el huachinango? Me pregunto Bob, viéndome directamente.
“Me gusta el pescado…, cualquier tipo” conteste, con una sonrisa tratando de formarse.
Manejo el bote lo que pareció la distancia de 10 metros (o quizás en un círculo, no lo sé: ¡Parecía el mismo lugar, aun a la vista de la Marina) y tiro el mismo anzuelo de pintauñas, espero un minuto y …pez!
El tirón se sentía diferente, definitivamente no un macabí. En seguida, el color rojo se podía distinguir en el agua. ¡Huachinango para la cena! Continuamos pescando hasta tener suficientes cuando el Capitán Bob dijo “Vamos a ver que están haciendo caballas hoy.”
“Casey y Ronaldo, la manera de pescar una caballa es diferente de otros peces.” Les explicó en un tono de alguien con gran conocimiento. ¡Después de todo talvez no era un vagabundo cualquiera! “No podemos nada más tirar el anzuelo al lado del bote. Lo vamos a echar lejos, lo más lejos que podamos y después lo estiramos de arriba abajo moviendo las manos en movimientos grandes.”
Ronaldo fue el primero. Bob echo la línea a una gran distancia del bote, pero fue Nate quien hizo el tirón para acercar el pez – arriba, abajo y arriba y abajo. Parecía un baile africano, forrajero y extraño que seguramente sería mucho movimiento para el éxito en la pesca. Y en eso …
“ZZZZZIIIINNNNNNNNNNNNNNNNG!” algo golpeó y CORRIO (¿o nado?!)
“Caballa,” dijo el Capitán Bob sin mostrar emoción alguna sin siquiera añadir “santo” como precedente.
Nate estiró y tironeo, pero el zing de la línea indicaba que el pez aún continuaba lejos.
“¡Vamos Nate! ¡Tu puedes!” lo alenté. Por su pelear, el pez tenía que ser enorme.
“Pensé que su nombre era Ronaldo?” Preguntó el Capitán Bob dándome una mirada extraña
“Apodo,” conteste, seguramente confundiéndolo más.
Nate continuó tirando, tambaleando y eventualmente, el pez se rindió. Un Caballa, tal como predijo el Capitán Bob, antes de tirar el anzuelo.
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
ZIIINNNNGGGG! Una y otra vez.
La excursión de cuatro horas se sintió como treinta minutos. Nos dirigimos a la marina. ¡La cual aún estaba a la vista!
Los delfines nos siguieron por un momento antes de retornar al océano. ¡Cuando nos acercábamos al muelle, los pelícanos se posaron directamente en nuestro bote! (No deje  pexels-photo-1040652de darme cuenta de que no pararon en ninguno de los otros botes)
El Capitán Bob acercó el bote a la mesa de limpieza y los pelícanos se alinearon. (No deje de darme cuenta que nadie más tenia pecados que limpiar) Bob tiro los residuos a los pelícanos que esperaban con expectativa.
Sin levantar la mirada, despreocupadamente Bob dijo, “van a perder su cebo.”
Mire alrededor preguntándome a quién se refería y si tendría que hacer algo al respecto. ¡En ese momento de la nada, una nutria salió del agua, se subió a una roca y de ahí a un bote vacío, abrió el enfriador con la nariz y empezó a sacar pez por pez!!! ¡¿Que?! ¿Cómo pudo saberlo el Capitán Bob? ¿Como pudo ver que la nutria venía? ¿Cómo sabía que el enfriador tenía algo adentro?
Pregunté si debía detener a la nutria de robarse los pescados y contesto “si son lo pexels-photo-185032suficientemente tontos para dejar su enfriador sin candado, se lo merecen.”
Ennegrecí la caballa a la parrilla para la cena. Yummm! ¡Valió la pena el precio!
Pescados
Delfines
Pelicanos
Nutrias
¡Los niños y yo tuvimos el tiempo de nuestras vidas! Bob es un genio! ¡Se merece su propio espacio en el estacionamiento!
Aparte de los avistamientos de animales (incluyendo un mapache que vimos rumbo a la marina), para mi hubo otras realizaciones:
1. No juzgues a un libro por su portada o a un capitán por su embarcación – o te puedes perder una gran historia.
2. No le pidas a otros que te guíen y después dudes de cada paso. ¿Para qué nos molestarnos en tener un guía si lo sabemos todo? Disfruta del viaje y juzga los resultados.
3. Cuando la gente empieza a dudar de mis direcciones, les puedo dar gracia; después de todo, yo también tenía mis dudas en camino a el rótulo “Reservado para Bob”
4. Las chicas también pueden pescar.
Con Cariño,
Terri

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Mi Galán en la Lluvia

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“¿Porque tenemos que celebrar la graduación de preparatoria? No es gran cosa. ¿no es lo que se espera?” Me preguntó mi hijo de 17 años mientras ordenábamos invitaciones para su graduación.

Me recuerda de mi 25 aniversario de bodas (hoy, 08 Mayo). No es gran cosa. Es lo que se espera, ¿o no? Casi lo dejo pasar, pero me di cuenta que tengo tanto por lo que estar agradecida. ¿Porque no celebrar? ¿En grande?

Con matrimonios fracasados creciendo, a menudo sin culpa de un solo lado. No quiero entristecer a nadie más de lo que ya pueden estar. Con las muertes prematuras de varios amigos cercanos en la década pasada, pienso en esos viudos/viudas y no es mi intención abrir la herida con decir que Chris y yo hemos tenido 25 años juntos.

Pero, cuando el Señor me ha bendecido con alguien tan increíble como Chris, no quiero perder un minuto sin alabarle por Su regalo que llamo matrimonio. Quiero que mis hijos vean el resultado “esperado” de dos décadas y media juntos y que lo vean como algo que anhelan para ellos.

Mientras partíamos a una excursión de 3 días (después haber cumplido con las responsabilidades en el campo de futbol, la iglesia y el teatro), la lluvia se nos unió en el viaje. Y luego salió el sol. Escuchamos los truenos a la distancia, desmoronando nuestros planes con el descapotable.

Busque arcoíris por todas las direcciones – pensando que, en este clima, tendría que aparecer por algún lado. Y claro, empezó a aparecer. Mis gafas agudizaron los colores antes que Chris lograra verlo aparecer – o antes de que mi cámara lo pudiese capturar. Continuamos manejando por el I-40 hacia el 64 saliendo de la ciudad, y el arcoíris se aclaró al punto que Chris podía distinguirlo desde su asiento.

Como si hubiese sabido que yo quería tomar una foto, Dios proveo la perfecta vista fotográfica deseada en frente de nosotros – como si fuésemos a manejar directo a la gran olla de oro al final del arcoíris (el cual se había multiplicado en dos).

img_1438Claro que la metafórica de nuestro viaje de aniversario era evidente – aun a solo 45 minutos de haber empezado a manejar. La belleza de un arcoíris no existe si no hay sol y lluvia. La belleza del matrimonio existe de la misma manera. Aun nuestros votos del día de bodas dicen “En la riqueza, en la pobreza, en tiempos buenos y malos, en salud y en enfermedad…hasta que la muerte nos separe.” Talvez los puedo redactar en otras palabras, “En la lluvia y los días de sol, en los truenos a distancia y la calma después de la tormenta, en el tornado y en consuelo de la puesta del sol, espero que reflejemos la luz de muchos colores.” Tormentas vienen y van sin la presencia de un arcoíris; muchos arcoíris son difíciles de encontrar, mientras otros saltan en medio del camino, pero la rareza de estos los hace aún más valiosos.

Reflexiono en estos veinticinco años y veo años de pobreza, y años de riqueza. Tiempos malos y tiempos buenos. Años de enfermedad y de salud. Y doy gracias a Dios de que me unió a Chris Brady para cada uno de estos. Los colores son más brillantes cuando estamos juntos, aun cuando algunas veces no podíamos ver el arco.

Espero con ansiedad los siguiente 25 años y más reflejando Su luz en magníficos colores, JUNTOS.

Es lo esperado, pero nunca tomado por hecho, porque cada día que se nos da, no es poca cosa.

Feliz aniversario al amor de mi vida, Chris Brady.

Con cariño,

Terri

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El Anillo

(For English version: “The Ring”)

Querida Lindsey,

Mi mama me entrego el anillo con una amplia sonrisa que enmarcaba el significado del ringregalo. Era un anillo muy pequeño, del tamaño adecuado para mi dedo de 7 años. “Este es un diamante DE VERDAD” dijo entregándome la pequeña fracción de un carate montado en una argolla 4. Ella me explico que compro el anillo antes de que naciera y que lo conservó  para cuando fuera lo suficientemente grande para usarlo.

A penas podía creer que me permitiera tenerlo en mis manos – ¡cuanto  menos tenerlo en MI talla! – Le di las gracias y sentí ese calor especial en mi corazón, aquel calor que mi piel de búfalo normalmente trataba de hacer a un lado. Y salí a jugar.

“Espiro” era mi deporte favorito. Es un juego de dos personas que consiste en estar de pie al lado de un poste con una “pelota” amarrada a la parte más alta del poste. Una persona golpea la “pelota” en un sentido y la otra persona de regreso, con mayor fuerza. Mientras los oponentes golpean la pelota, ella va ganando más altura. Mi truco consistía en golpear la pelota fuertemente en ángulo, justo para que no pudiera alcanzarla mi oponente, así regresaba a mi alcance para poder repetir el mismo golpe cada vez. El juego aumentaba de velocidad cada vez que la cuerda se hacía más corta, hasta que llegaba a su última pulgada y se declaraba un ganador.

grassFue al final en uno de esos juegos en el patio trasero del vecino cuando me di cuenta que el anillo que había estado en mi posesión por menos de 24 horas estaba perdido. Busque cerca del poste, peinando el pasto con mis dedos sin éxito alguno.

Con el corazón roto y enojada conmigo, no podía evitar de pensar que debía haber sido “Una niña buena” jugando con muñecas o maquillaje como las otras niñas – entonces no habría perdido el anillo.- De manera pecaminosa no le dije a mi mama de la pérdida, pensé que se tardaría en percatarse unas semanas y pues confesar la pérdida hasta entonces, sonaría mejor que “lo perdí en las primeras 24 horas…”

Además” pensé “De todas maneras yo no quería ese anillo. ¿¡Quién quiere algo que no se queda en su lugar al jugar espiro?!

Esa era mi naturaleza; al sentirme derrotada no me reprocharía a mí misma que no pude ganar (o conservarlo) sino convencerme de que era algo que de todas maneras no quería, era más fácil que admitir que necesitaba cambiar.

Regalo de Aniversario.

En nuestro aniversario número diez, Chris decidió regalarme un anillo. Al búfalo en mi le gustaba la idea de un anillo simple, nada de “piedras molestas” que se quedaran atoradas en mis bolsas cuando me daba frío en las manos. Chris tenía una idea diferente.

El Solitario era un diamante para ser admirado por quien lo viera. El corte redondo acentuaba los colores que solo Dios pudo poner en una gema tan hermosa. Su claridad atraía la luz, multiplicando los reflejos en el techo de la tienda como pelota “disco”, para mi mayor vergüenza.

¡Lo compramos!” dijo Chris, mientras yo con pena le decía “¡Cómo crees!” pero por dentro, me sentía bien siendo tratada así de bonito.

La tienda lo ajusto al tamaño de mi dedo como un guante; aunque cualquier guante que se intentara poner sobre este anillo no me quedaría. Chris brillaba de orgullo mientras nosotros íbamos a nuestro resort en el que pasaríamos la noche. Tuvimos una tarde encantadora celebrando nuestra primera década juntos, yo portaba mi anillo con orgullo, casi queriéndolo mostrar a perfectos desconocidos, como lo hice con mi anillo de compromiso cuando Chris me hizo la pregunta en Pittsburgh, PA una década antes.

Me sentía amada.

La mañana siguiente, me levante temprano y salí fuera para disfrutar el amanecer y un tiempo a solas con Dios. Al recordar la tarde anterior en el diario de mi mente, un sentimiento de tristeza me rodeo. Me sentía falsa. “Ni siquiera me GUSTAN los anillos. Se me olvida ponerme la joyería que ya tengo! No soy lo suficientemente bonita para tener personas viendo mis manos. Mis uñas están despostilladas; mis manos son ásperas porque yo no sé cómo ‘comportarme como una dama’. No puedo fingir esto, yo no soy una chica de joyería, ¿se le olvido acaso quién soy? ¿Dónde he estado? Yo no valgo la pena el precio que se pagó y ¡mucho menos su belleza!

Mientras continuaba intentando leer mi Biblia, estos pensamientos degradantes continuaban. Comencé a planear cómo regresar el anillo, cómo decirle a Chris. Lágrimas rodaron por mis mejillas, pensando cuánto le íbamos a deber a la tienda por hacerlo de mi tamaño, incluso si nos iban a regresar el dinero. El remordimiento se desbordo al pensar que lo estuve usando la noche anterior como una falsa – fascinada por su brillo, como si me lo mereciera. El conflicto seguía vibrante en mi corazón cuando Chris se despertó y vino a donde estaba sentada.

¿¡Tienes puesto el anillo!?” me preguntó emocionado mientras se acercaba viendo mi mano.

Seque las lágrimas de mis ojos y le confesé mis pensamientos. “No puedo poseer un anillo así. Yo no soy nada para usar algo así de valioso. Hay que regresarlo a la tienda. Hoy. Podemos ver si nos regresan nuestro dinero, aún si tenemos que  pagar por los ajustes. Lo siento. Nunca había tenido un caso tan tremendo de remordimiento por una compra

Chris se me quedo viendo atónito por una fracción de segundo, se hincó sobre una rodilla, tomo mi cara entre sus manos y dijo firmemente, “No vamos a regresar este anillo. Tú no puedes tener remordimientos por la compra porque tú no compraste el anillo, yo lo compre. Es mi regalo para ti; ahora deja de insultarme

Y me beso, como si fuera la primera vez.

Las lágrimas desaparecieron de mi cara, mi corazón acelerado envió sangre fresca a todo mi cuerpo. Una paz vino a mí al darme cuenta que, me amaba tan profundamente que él  veía más allá de lo que yo veía en mi misma. No me dio el anillo por quien soy yo, sino por quién es él.

Odiándome a mí mismo.

Al recordar esa historia, otra viene a mi mente, una donde yo digo “¡Me odio! ¿Porque no puedo ser como otros? Sigo haciendo mal, no puedo cambiar, y nunca voy a mejorar, ¡no valgo nada!”

Y Dios suavemente contesta, “Yo te forme a ti. Deja de insultarme. Yo te tejí para que seas original. Tus manos son MI diseño. YO conozco las profundidades de tu corazón, el gran abismo de tus pecados, y envié a mi Hijo, Jesucristo, para solucionarlo todo. YO tengo un propósito para cada fortaleza tuya y para cada fracaso que sucedió para ganarla. YO tengo un propósito para TODA debilidad que tú tienes, ya que MI fortaleza se perfecciona en tu debilidad. Tú no puedes cambiarte, pero YO te puedo cambiar. MIS propósitos son más grandes que tu visión. YO te he creado justo de la manera que lo pensé. YO te compre por el precio de mi HIJO y no tengo remordimientos. Ahora deja de insultarme.

El Regalo Eterno.

Amiga, esta salvación eterna es el regalo que se pagó antes de que tú nacieras y es justo a TU medida. Es irónico que no podamos tener la paz de SU regalo corriendo por nuestras venas hasta que tengamos el remordimiento de nuestros pecados limpiando el camino. Nadie puede peinar el pasto para encontrar SU regalo, y ninguno de nosotros merece su valor. Este regalo es nuestro por quien es EL, no por quienes somos nosotros. EL nos ama tanto que ve más allá de lo que vemos en nosotros mismos. Es maravilloso que justo cuando decimos, “¡Tengo tanto remordimiento!” EL contesta, “No puedes; ¡soy YO quien te compro!

Espero te sientas amada, porque lo eres.

Supongo que no soy un búfalo o una mariposa, ni una mezcla después de todo. Soy una nueva creatura en Cristo, y quiero que SU gloria se refleje en mi vida ¡como una pelota “disco”!

En Cristo,

Terri

Dios te tejió antes de que nacieras. Sal 139:13

Su fortaleza se perfecciona en tu debilidad. 2ª Cor 12:9

Soy una nueva creatura en Cristo: 2ª Cor 5:17

La Salvación es un regalo de Dios por quien es EL, no por quienes somos Ef 2:8-9

Confiesa tus pecados (con remordimiento) y serás perdonado 1ª Jn 1:9

El regalo para siempre: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16)