Ni los Ángeles pueden hacer más

en memoria de Papá

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Querida Lindsey,

Era un día frio y lluvioso cuando entre a tomar mi examen de termodinámica en la universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh. No tenía dinero – desayune café, seguido por ½lata de Spaghettios para el almuerzo y la otra mitad para la cena (No le digas a mi mama,). No tenía la calculadora nueva que era la nueva maravilla para todos los celebritos de la escuela: la “científica.”Mi calculadora solar, obtenida gratis en el trabajo de verano como cajera del banco, era de poca ayuda en la interpolación de cientos de páginas de tablas y figuras en el índice de mi libro de termodinámica. Nada me ayudaba a entender cuál tabla debía usar. La falta de sueño, (por haberme quedado despierta media noche estudiando) y la falta de un buen desayuno solamente aumentaron mi falta de aprendizaje del sujeto, al cual afectuosamente llamábamos termo.

Casi no lo creía cuando escuche la campanilla que señalaba el final del examen. ¿Había escrito alguna respuesta? Sentía que había pasado la hora entera revisando las tablas, ¡tratando de recordar cual era la apropiada para usar! Todos, mis compañeros y yo, sentíamos la pesadez mientras salíamos del salón. Nadie se sentía muy bien con el examen, pero yo, ni siquiera sentí que había terminado. Pensé, “si las que conteste están correctas, entonces, talvez recibire ¿un 50%? ¡Fracaso!

Cuando regrese a mi dormitorio, llame a mi papá. (Porque en los días de antaño, los teléfonos estaban conectados a la pared. Eran conectados con un cordón largo – que si lo estiraba “bien”podría derramar al piso todo objeto sobre mi escritorio. Pero divago.) Tenía que regresar a mi dormitorio para llamar a mi papá. Junto con un humor peculiar, (el cual puedes notar en la foto de su “ficha en el hombro”abajo), papá y yo Chip on Shoulder dadcompartíamos amor por la ingeniaría, y le encantaba que le llamase con cualquier cosa – especialmente ingeniería.

Una vez, estaba estancada con mi clase de óptica, la ciencia tras los prismas de luz. Mi profesor, Dr. Young, era uno de los autores del libro de texto, escrito por Sears, Zemansky, y Young.

Su nombre subió el costo del texto a $250, y su clase requería la “nueva edición,” así que no podíamos comprar el texto más barato de algún ex alumno. (¿Sabía este tipo que estaba comiendo ½ lata de Spaghettios para mis alimentos?) ¡Reconocí que hacer preguntas al profesor del prisma no me daría mejor explicación de la que ya estaba en el libro, siendo el autor! Cuando le llame a Papá rápidamente me envió su libro de ingeniería de treinta y cuatro años atrás, (¡¿Quien guarda estas cosas?!) para que pudiese revisar lo que este decía sobre los prismas de luz. ¡Me sorprendí cuando abril el paquete y encontré que la explicación en su libro sobre los prismas era exactamente la misma que el mío! ¿Los autores de su texto? Sears y Zemansky,” costo $4.

Adelantemos al día de mi termo-fracaso, y cuando llame a mi papá. Esta vez no estaba buscando ayuda en ingeniería. Creo que estaba buscando un hombro que recibiera mis lágrimas. Le dije que creía había fallado en mi examen…, con menos de 50. Me dijo,” ¿Esta es la primera vez? ¡Oh, a mí me paso muchas veces, jajá!”

Yo no me reí. Básicamente, estaba ahogando mi llanto.

“Bueno, no eh pensado en mis exámenes de termo en años,” me dijo. “Hiciste lo mejor que pudiste?”

“Si!” conteste, enfatizando que creía en mis propias palabras “Si, repetí toda la tarea para prepárame; me quedé despierta media noche, ¡entendiendo! ¡Pensé que estaba PREPARADA!

Fue entonces que me dijo algo que ha impactado mi forma de pensar desde entonces:

 

Entonces, ni los ángeles pueden hacer más.

¡¿Que?! ¿No estaba molesto conmigo por mi mal grado? ¿No me iba a dar un sermón en lo que debía de haber hecho? ¿No iba a intentar incitarme a protestar a mi maestro por hacer el examen tan difícil? ¡¿Lo iba dejar así?!

No había pensado en mis exámenes de termodinámica en varias décadas, pero un día mi hijo me dijo que haba tronado su examen de ciencia. Recuerdo el viaje de regreso a casa después de unas semanas de secundaria, escuchándolo hablar de la injusticia de examen tan difícil, los comentarios auto humillantes, diciendo que tonto era, y aun comparación con su hermano, diciendo que nunca sería igual a su hermano mayor.

Finalmente, corte sus palabras diciendo,” ¿Hiciste lo mejor que pudiste?”

“¡¿QUE?! Su personalidad colérica tomo esas palabras como ofensa y empezó a discutir, ¡“SI! ¡Claro! ¡Hice todo lo que yo sé hacer para prepararme para ese estúpido examen!”

Y pase el consejo de mi papá, “Entonces, ni los ángeles pueden hacer más.”

Especialistas de liderazgo lo dicen de esta manera “No se puede garantizar el éxito, solo lo puedes merecer.” [pero asegúrate de merecerlo]

Amiga, mientras la vida continua, veo unas áreas de mi vida donde talvez recibí la dichosa A por mi gran esfuerzo, pero veo muchas otras áreas donde eh puesto metas y las reajusto una y otra vez, y me eh sentido fracasa al no poder lograrlas. Siempre me siento como que tengo que levantarme a mí misma y preguntarme “¿Hiciste lo mejor que pudiste? ¿mejor? ¿Deberás?! ¡Entonces, ni los ángeles pueden hacer más!” Cuando mi mejor esfuerzo no es suficiente pare el éxito en el tiempo de Dios, por lo menos mi esfuerzo me da un espacio en la sala de espera.

Mi hijo, que es de personalidad fuerte, termino el día del examen con palabras mayores que su edad. Cuando ya se acercaba la noche, calladamente me dijo, “mama, ¿sabes que no eres como otras mamas? Todos mis amigos terminan castigados por tener malos grados, Tú y papá son los únicos que me dirían algo como lo que me dijiste hoy. Si me hubieras castigado por mi grado, no hubiera querido echarle más ganas la próxima vez, ¡no hubiera querido siquiera intentar!

Y creo que yo, también tuve un papá que no fue como otros papás. Me ayudo a recibir el mejor grado en lo que es verdaderamente importante.

Bendiciones,

Terri

Dad n me

 

Translated by Norma Flores

Vehículos Desatendidos

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Querida Lindsey,

Nos acercábamos a la feria, las casas en las calles cercanas tenían patios decorados con coches estacionados. Letreros grandes diciendo “Estacionamiento $10.00” adornaban sus buzones de correo.

“¡Mama! ¿Podemos comprar una casa aquí? ¡Que buen baza de negocio seria el patio delantero!” dijo Christine (edad 10). No recuerdo que respondí, pero ella concluyo, “Pero yo solo cobraría $9.”

¡Que niña tan emprendedora! (Gracias a los libros de Robert Kiyosaki)

La feria estatal de Carolina del Norte se ha convertido en una tradición familiar que comenzó dos años atrás: Fue entonces cuando nuestra cachorrita de 10 semanas, estaba aún demasiado pequeña para dejarla en casa, así que vino con nosotros. Su presencia solo incremento las emociones en el auto (¡que no necesitaba más emociones!) en nuestro debut al evento. La feria estatal, nos anunciaba sus Oreos y Submarinos fritos (¡Como si necesitaran aceite caliente para incrementar su “nutrición”!) y con ¡juegos mecánicos! (los cuales reprobaban las evaluaciones de seguridad hechas por dos padres ingenieros), hombres con sancos, bandas de Blue Grass, y cosas semejantes, que garantizaban un día de diversión familiar. Nuestros hijos flotaban de emoción, mientras tratábamos de contenerlos en la Ford Expedition por los 30 minutos de trayecto a la Feria de la Capital del Estado. Mi esposo Chris eligió estacionarse en el estadio de futbol de la Universidad Estatal de Carolina del Norte con sus transportes en lugar del patio de enfrente de alguna casa.

Cientos, si no miles, de autos estaban limpiamente acomodados en filas diagonales. Un trabajador con su chaleco amarillo nos dirigió hacia la sección relativamente vacía, donde Chris se tomó la libertad de escoger un lugar más alejado de las puertas de otros coches. Las puertas de nuestra camioneta se abrieron como de explosión, en contraste con la velocidad que nuestros hijos (y perro) bajaron. Chris llego mi lado del auto, emitiendo las preguntas paternales de arribo: “¿Por qué les toma tanto tiempo salir?”, “¿Porque te quitas los zapatos para un viaje tan pequeño?”, “¿Si traes zapatos?”

Chris estaba agachado ayudando al más pequeño (seis en ese entonces) a amarrarse los zapatos, cuando repentinamente el tono y la urgencia en el tono de su voz cambiaron:

“¡HEEEEY!” Le grito a un Toyota Corolla que paso lentamente ¡apenas librando el pie de Chris!

¡Fue entonces cuando tanto el como yo notamos que no había conductor en el auto!

Algunas personas, quienes presumiblemente estarían en el autobús camino a la feria, habían estacionado su auto en neutral. El auto se quedó desatendido, deslizándose silenciosamente en medio de un estacionamiento lleno de familias, camino a un desastre seguro. Estaba moviéndose lo suficientemente lento que Chris agarro la puerta del conductor, solo para descubrir que estaba cerrada. El modo de emergencia arranco en mi corazón mientras aventaba al cachorrito dentro de la camioneta y les dije a los niños que se quedaran sentados. Corrí al lado de la puerta del pasajero, descubriendo que también estaba cerrada. Nuestro cómodo trote estaba convirtiéndose en una carrera a todo poder mientras el auto, cuando el auto continuando ligeramente de bajada, se aceleraba. Dándonos cuenta que no había forma de detener el auto, (Mi corazón se acelera ante la memoria, solo de escribir esto.) Chris cambio su enfoque en tratar de salvar a las personas en el camino de este coche. “¡VEHICULO DESATENDIDO!” comenzó a gritar mientras corría. Por alguna razón sentí que necesitaba traducir las palabras para la persona promedio que iría a una feria y comencé a gritar desde mi lado, “¡Hey! ¡QUITENSE DEL CAMINO! ¡El COCHE NO TIENE CONDUCTOR!, ¡NO SE PUEDE DETENER!, ¡QUITENSE DEL CAMINO!”

(Sí. Mi pobre esposo ha recibido mucho humor en nuestra familia por su elección de palabras de autor reconocido, “¡vehículo desatendido!” ya que en el estacionamiento estaba lleno de… “vehículos desatendidos.” Pero me estoy distrayendo…)

Una familia, parada fuera de su Jeep Cherokee (probablemente preguntándoles a sus hijos donde estaban sus zapatos), salto fuera del camino antes del que el asesino silencioso pasara. Afortunadamente no había muchas personas en el auto, ya que esa sección de estacionamiento había sido llena horas antes. Corrimos al lado del auto, gritando y sudando, hasta que se deslizo a su destino final – chocando con un Honda Accord cuyos dueños tendrían un fin de día no muy justo al final de su día en la feria.

Vidas desatendidas.

Manejando de regreso y riendo ese día, agradecidos de haber evitado lo que pudo haber sido una situación seria, me pregunte cuantas veces mi vida ha sido como este Toyota Corolla desatendido. Me he deslizado durante días (o años) en neutral, dejando que la inclinada de mi entorno determine mi velocidad y destino.

– El tiempo en un trabajo que solo seguí haciendo por temor a cambiar algo…

– El tiempo en medio de un grupo de damas, y yo solo seguí escuchando, evitando conflicto…

– Las veces que he permitido que el humo de un conflicto se vea a la distancia, sin revisar el origen del fuego…

– Cuando termine la universidad y dije, “¡Yupi! ¡Nunca voy a volver a leer un libro!”

Cuando vemos a nuestro alrededor las “vidas desatendidas” abundan:

–        Personas que adoran a su perro, o la televisión en lugar de aprender a cómo llevarse bien con otros (Aun hay calcomanías que dicen, “Entre más conozco a las personas, más quiero a mi perro.”)

–        Familias que nunca han hecho un esfuerzo en mantener el presupuesto y gritan “¡injusticia!” a cualquiera que tiene dinero.

–        Millones que han detenido su aprendizaje una vez que el gobierno ha dejado de requerirlo (cuando cumplieron 16) y aun así tienen derecho al voto.

–        Personas casadas que piensan que porque tienen un anillo, merecen lealtad de su pareja, por lo que ya no hacen un esfuerzo por complacer a la persona con la que están casados.

Me entristece ver sus vehículos, en movimiento, destinados a un choque. Desafortunadamente, los peatones inocentes van a tener que lidiar con las ramificaciones de los choques ocasionados por esas “vidas desatendidas.”

Atendiendo la vida

¿Cómo sacamos nuestra vida de neutral?

Aprender un poco de latín y griego en la escuela en casa a traído nuevos significados a las palabras: algunos reales, otros me los invento. (¡Sonrisa!) Sin embargo, aprendí en algún lado que la palabra “a” puesta como prefijo hace que la palabra signifique “lo opuesto de”.  Así que atender significa lo opuesto a “tender”.  En otras palabras,  la única manera de hacer que nuestras vidas cambien a una dirección opuesta a nuestras tendencias carnales (pecado, pereza, etc. ) es atenderla.

Una “vida atendida” es alguien quien… bueno… ¡tiene su auto en la velocidad!

Alguien quien:

– Determina una dirección a la cual apuntar, y luego corre hacia ella. (¡Corriendo la carrera que tenemos por delante, para obtener un galardón en Cristo Jesús! Hebreos 12:1)

– Lee los libros correctos, escucha audios y se asocia con personas que están direccionalmente correctas. (No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10:25)

– Entiende que la educación es una aventura para toda la vida. Como dice Orrin Woodward “La educación es una asignación para toda la vida. Expira junto con nosotros.” https://twitter.com/Orrin_Woodward

No me mal entiendas; la vida tiene muchos choques, que son “accidentes”, también. Yo estaría equivocada si dijera que todos los malos resultados son porque soltamos el volante. No podemos controlar los resultados negativos, solo nuestros esfuerzos hacia resultados positivos. Como mi padre siempre me enseñó, “Haz lo mejor; los ángeles no pueden hacer más.” Muy seguido, yo he visto el humo elevarse de un choque en mi vida y he pensado, “Pude haberlo evitado.”

Mantén la presión

Yo creo que para poder manejar, uno debe de presionar el pedal.

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.” – Filipenses 3:12

“Un vehículo desatendido puede ser peligroso, pero una vida desatendida puede ser trágica.” Chris Brady. https://twitter.com/RascalTweets

Para parafrasear a Ann Graham Lotz, “Es doloroso observar un Cristiano que ha salvado un alma, pero está viviendo una vida desperdiciada [desatendida]”

¡Mantén la presión [del pedal], mi querida amiga!

Terri Brady

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El Ladron en el Coro de la Iglesia

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Querida Lindsay,

El ladrón estaba a mi lado en el coro, nada menos que el coro de la iglesia.

Acaba de llegar del funeral de mi amiga de 28 años de edad. Aun me encontraba en una niebla de pena, cuando me di cuenta que era la noche del miércoles, lo cual significa que era noche de práctica del coro. Aunque en realidad no me sentía con ganas de cantar. Sé que hay muchas noches cuando ensayo para ministrar a la gente, pero en realidad soy yo quien recibe la ministración. Esta noche, lo necesitaba.

Fui y calladamente tomé mi asiento; nadie hubiera sabido del dolor de mi semana, era relativamente nueva en el área. Empezamos a practicar con una canción sobre el cielo:

No más tinieblas, no más dolor

No más lágrimas, no más llanto

Y alabanzas al grandísimo “Yo soy”

Viviremos a la luz del cordero resucitado.

Mis lágrimas brotaron a medida que mi pena se desbordaba de mis ojos y se derramaba a mi adoración. ¡Mi amiga ya estaba ahí! ¡No más tinieblas, no más dolor!

El bálsamo para mi alma me lavo, y me perdí en el pensamiento de la “coincidencia” o “Dios-ciciencia”) que cantaríamos esa canción en esa noche. Podía sentir la sanación mientras la música me rodeaba, ¡como si un coro de ángeles me elevaba de las profundidades del dolor a un mar de alegría!

…hasta que la mujer a mi lado puso moscas en mi ungüento.

“Detesto esta canción,” dijo simplemente.

No sé si odiaba la letra,

O el tono.

 

O quizás el estilo – quizás en ese momento quería un canto más animado.

O talvez tuvo un muy mal día.

No lo sé, pero si se; que robo mi momento.

Nuestra actitud es más que el lente por el cual vemos nuestras propias vidas; es más que el “diferenciador” en nuestros futuros esfuerzos comerciales, es el arma que usa el ladrón para robar y destruir aquellos que nos rodean.

No es que es difícil tener una buena actitud. Es que es muy fácil no tenerla. Como un “carro desatendido” levantando velocidad en la bajada, las actitudes pueden tender a esa dirección. Puedo estar preparada para decirle al mundo de Jesús un minuto y diez minutos después, puedo quejarme de que el articulo comestible que pensaba estaba en venta no lo está. Después de escuchar mis quejas, aquellos que me escucharon probablemente no van a decir, “Dime de Jesús.’ O “Cuéntame …” nada.

Uno de los mejores consejos de mi mama cuando peleaba con mi hermano menor podría ser aplicado a todos los lideres: “Si no puedes decir nada bueno, entonces no digas nada.” Me supongo que eso se puede aplicar a productos en venta y canciones al igual que a mi hermano.

Antes de terminar esta carta, mi hija de 14 años sugirió que esta historia debería tener más de lo que se debe hacer en vez de lo que no se debe hacer. Me recuerda los consejos de crianza de mi bisabuela, “No digas ‘¡no hagas!’, di ‘¡hazlo!’” entonces:

Para tener una buena actitud, haz:

  • Se agradecido. (Como dice el dicho: “Que si despertaras hoy solo con las cosas por las cuales diste gracias ayer?
  • Pregúntate “Importara este problema en cinco años?”
  • Remplaza lo negativo con acciones positivas o palabras – y alumbra a aquellos que te rodean

Y no seas un ladrón.

Bendiciones,

Terri

Fil 4:4  Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!

 

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Reservado para Bob

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Reservado para Bob.

Cualquier persona que pesca sabe que pescar con niños es una aventura. Me encanta traer a mis hijos conmigo, pero cuando los varones tenían 6 y 3 años, sedales enredados, anzuelos rotos, e hilos atorados en los árboles a las orillas, tomaban la mayor parte de mi tiempo y terminaba el día sin pescar. Así que un Día de Las Madres, mi esposo me obsequio 4-horas de pesca con guía en la costa de Florida.

Investigue los capitanes al alquiler en mi tienda de pesca favorita y más cercana a mi casa (en esos días vivíamos en Florida). Cuando llegue, el dueño de la tienda estaba en el teléfono, así que me ocupe viendo las camisetas y gorras con el nombre de la tienda. ¡Mientras esperaba escuché “No!!! ¡No me hagas aceptar ese alquiler! ¡Detesto pescar con mujeres! ¡Eso es una tortura!”
En silencio salí de la tienda, sin hacer la reservación y sin darse cuenta la tienda perdió la venta y yo perdí la pesca. ¡No sabe de lo que se perdió!

Otra marina de mis favoritas, Jensens en Captiva, estaba un poco más alejada de nuestra 9865605_origcasa. Pero en días de navegación calurosos, nuestra familia solía frecuentar este lugar para tomar helados o un refresco. En el estacionamiento había un cartel que decía “Reservado para Bob” No sabía quién era Bob o si el cartel era por broma, pero Bob debía ser muy importante para tener su propio cartel profesional.

El hombre tras el mostrador me ayudo con entusiasmo cuando le mencione que buscaba un guía de pesca. Pregunte si mis hijos de 6 y 9 años podrían participar en la excursión, me dijo que algunos capitanes preferían no niños, pero que pensaba que “Bob” no tendría problema alguno.

¿“Bob”? ¿EL Bob? Reserve a “Bob” para el jueves a las 7 AM.

Llego el día, Casey, Nate y yo nos montamos en el auto, mientras Chris se quedó en casa con los menores que aún dormían. ¡Llegamos al muelle a las 6:50 ¡AM, para no perdernos ni un minuto de nuestro día de pesca! Los chicos y yo nos deleitamos viendo el cebo vivo en los tanques. Capitanes de Embarcaciones lujosas llegaban a llenar sus pozos de carnada con cebo, mientras los clientes abordaban. Grupos de hombres y algunas parejas abordaban a sus diferentes alquileres para disfrutar su día en la mar.

Y nosotros esperábamos…

Trate de mantener a los chicos interesados diciendo “¡Imagínense lo que podremos  outriggers_trolling_spread_how-to02pescar hoy! ¿Creen que podremos pescar un pez tan enorme como este? Les mostré uno de los pescados en la pared. Eso fue cuando empecé a realizar que la marina estaba callada. Parecía que todos los botes habían llegado, cargado y partido.

Y nosotros esperábamos…

Finalmente, a las 7:30, treinta minutos después de la hora designada y mucho después de que se fue el último capitán. Decidí que debía preguntar si estábamos en el lugar correcto. El hombre tras el mostrador, dijo “Bob. ¿Oh estás con Bob? Si … llegara.”

Tome esto como una afirmación de que Bob “usualmente” era impuntual.

Inseguridad empezó a invadirme. No tenía duda alguna de que Bob llegaría, dudaba que Bob fuese un buen capitán para nuestra embarcación. “Usualmente” tarde? ¿Espera – quizás por eso es que necesita su propio espacio en el estacionamiento? ¡Ugh!

Quizás es el último en salir de la marina — y por eso es que lo “atascaron” con la “chica” y los “niños”. Cruzó por mi mente que todos esto podría ser una estafa. Tomaron cualquier vagabundo transigente y le dijeron que le pagarían bien por pretender llevarnos a un día de pesca.

Y esperamos… impacientemente.

7:37. Un bote inadecuado se acercó al muelle donde esperábamos. ¡El bote parecía del año del caldo! 10 años de mugre habían cambiado su color original, rindiéndole irreconocible. El rocío de la mañana, mezclado con el lodo del día anterior hacían un remolino repugnante de cieno y mal olor. Un cangrejo muerto y otro animal irreconocible yacían en una esquina, donde terminaron con los movimientos del bote. El chofer parecía de aproximadamente cincuenta años de edad, pero era difícil de asesorar por la piel dañada por el sol. No traía gorra. Me pregunte que un hombre como tal haría en un lugar como Jensens. Gasolina, asumí. Si, lleno el tanque mientras lo niños y yo lo veíamos tratando de no fijar nuestra vista en él, y revisando el horizonte por alquiler.

Termino de llenar el tanque y volteo a mí y dijo. “Listos para abordar?”  little-fishing-boat-stranded-wet-sand-low-tide-90786222

¿Perdón, que? ¿Subirnos a eso? ¡Eso es el “Bob”, De ninguna manera! ¡Ese bote era RE-PUG-NAN-TE!

“Estupendo!” los dos niños gritaron y corrieron hacia la …embarcación. Debo admitir que yo estaba desmoralizada, pero viendo el entusiasmo de los niños me hizo tratar de ajustar mi actitud para no arruinar la suya.

“Bob” dijo el hombre ofreciendo su mano mientras abordamos.

“Casey” el mayor de los niños respondió, aceptando su mano y apretándola con entusiasmo.

“Ronaldo,” dijo Nate, el nombre que prefería en esos días. (lee esta historia en mi carta previa.)

“Terri,” dije yo, sin ofrecer a quitarme mis zapatos como llama el protocolo de embarcación. No tuve que preguntar como sabía que éramos sus clientes, ya que éramos el único grupo de “Mama y dos hijos” esperando en el muelle. De hecho, éramos los únicos esperando en el muelle.

Empezamos el viaje, cuando realice que no cargamos cebo. Quizás atrapó su propio cebo, una tenue luz de esperanza de que tenía idea de lo que estaba haciendo.

“Quieres parar por cebo?” pregunté, señalando hacia el muelle del cual recién partimos.

“No,” fue su simple respuesta. Sin darme la satisfacción de una explicación, “no”.

Mientras el manejaba el ángel y demonio en mis hombros conversaban en mi mente tratando de ganar la batalla de mi actitud y la convicción de que el día valdría el costo del alquiler.

No podría creer cuando el bote se detuvo aun a vista del muelle y tienda de alquiler. Había estado en este lugar un millón de veces. No estaríamos pescando con caña como los demás botes que vimos en el muelle.

Sacó su anzuelo. No cebo vivo. Parecía como un anzuelo comprado en Wilmar donde pintó una cabeza con pintauñas rojo y ojos con marcador negro. $0.57 por un paquete de 10 hice las calculaciones en mi mente. No puso cebo en su pieza maestra, solo lo tiró a un lado del bote. Empecé a molestarme con la falta de aptitud “profesional”

“Atrape algo!” dijo Casey antes de que la segunda línea entrara al agua. Mostrando su captura, un macabí ( en ingles conocido como pez dama “ladyfish”). ¡Me alegre de la buena suerte…primer lanzó!
Disfrute de su exhalación mientras “Ronaldo” echo su línea sin cebo al agua.
“¡Atrape uno!” gritó, mientras Bob trabajaba en regresar el pez de Casey al agua.
¿Será que los peces prefieren pintauñas rojo? ¿O ganchos de Wal-Mart? ¿Quien lo diria?
Baje mi línea y el éxito fue inmediato “Pez”
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
“Nunca tuvimos un día de pesca como este contigo mama” Ouch eso dolió!

Otros botes hacían línea recta a nuestra área. Botes grandes y lujosos. Barcos de curricán. Botes llenos de hombres dirigiéndose a nuestra pequeña área en plena vista de la marina. Nada. ¡No pescaban nada! ¡Todo su cebo vivo, sus aparatos lujosos, y no pescaban nada! (¿Porque pecaminosamente me alegré?)

“Vamos a alimentar a los delfines,” propuso Bob.
¡¿Pensé en silencio, “¡¿Estás bromeando, tenías cebo vivo en alguna parte, pero prefieren alimentar a los delfines en vez de usarlo para pescar?!
En ese momento Bob tomo el Macabí que tenía Casey en las manos y caminó cuatro pasos al otro lado del bote y sostuvo el pez, un delfín apareció como si por arte de magia, saltó fuera del agua y tomó el pez.
Pescábamos a la izquierda del bote y los sosteníamos como bocadillos para los delfines en la derecha por lo que pareció horas. Me sentí como si estuviéramos en un sueño de “Blanca Nieves en el Mundo Marino.”
Bob es un susurrador de peces!
Sin embargo, macabí es común y fácil de pescar. Siempre pensé que el nombre “ladyfish” fue usado equivocadamente. Son perfectos para la diversión de los niños, pero no muy deliciosos para nadie más que los delfines. dolphin-sea-marine-mammals-wise-162079
¿Le gusta el huachinango? Me pregunto Bob, viéndome directamente.
“Me gusta el pescado…, cualquier tipo” conteste, con una sonrisa tratando de formarse.
Manejo el bote lo que pareció la distancia de 10 metros (o quizás en un círculo, no lo sé: ¡Parecía el mismo lugar, aun a la vista de la Marina) y tiro el mismo anzuelo de pintauñas, espero un minuto y …pez!
El tirón se sentía diferente, definitivamente no un macabí. En seguida, el color rojo se podía distinguir en el agua. ¡Huachinango para la cena! Continuamos pescando hasta tener suficientes cuando el Capitán Bob dijo “Vamos a ver que están haciendo caballas hoy.”
“Casey y Ronaldo, la manera de pescar una caballa es diferente de otros peces.” Les explicó en un tono de alguien con gran conocimiento. ¡Después de todo talvez no era un vagabundo cualquiera! “No podemos nada más tirar el anzuelo al lado del bote. Lo vamos a echar lejos, lo más lejos que podamos y después lo estiramos de arriba abajo moviendo las manos en movimientos grandes.”
Ronaldo fue el primero. Bob echo la línea a una gran distancia del bote, pero fue Nate quien hizo el tirón para acercar el pez – arriba, abajo y arriba y abajo. Parecía un baile africano, forrajero y extraño que seguramente sería mucho movimiento para el éxito en la pesca. Y en eso …
“ZZZZZIIIINNNNNNNNNNNNNNNNG!” algo golpeó y CORRIO (¿o nado?!)
“Caballa,” dijo el Capitán Bob sin mostrar emoción alguna sin siquiera añadir “santo” como precedente.
Nate estiró y tironeo, pero el zing de la línea indicaba que el pez aún continuaba lejos.
“¡Vamos Nate! ¡Tu puedes!” lo alenté. Por su pelear, el pez tenía que ser enorme.
“Pensé que su nombre era Ronaldo?” Preguntó el Capitán Bob dándome una mirada extraña
“Apodo,” conteste, seguramente confundiéndolo más.
Nate continuó tirando, tambaleando y eventualmente, el pez se rindió. Un Caballa, tal como predijo el Capitán Bob, antes de tirar el anzuelo.
Echamos
Capturamos
Echamos
Capturamos
ZIIINNNNGGGG! Una y otra vez.
La excursión de cuatro horas se sintió como treinta minutos. Nos dirigimos a la marina. ¡La cual aún estaba a la vista!
Los delfines nos siguieron por un momento antes de retornar al océano. ¡Cuando nos acercábamos al muelle, los pelícanos se posaron directamente en nuestro bote! (No deje  pexels-photo-1040652de darme cuenta de que no pararon en ninguno de los otros botes)
El Capitán Bob acercó el bote a la mesa de limpieza y los pelícanos se alinearon. (No deje de darme cuenta que nadie más tenia pecados que limpiar) Bob tiro los residuos a los pelícanos que esperaban con expectativa.
Sin levantar la mirada, despreocupadamente Bob dijo, “van a perder su cebo.”
Mire alrededor preguntándome a quién se refería y si tendría que hacer algo al respecto. ¡En ese momento de la nada, una nutria salió del agua, se subió a una roca y de ahí a un bote vacío, abrió el enfriador con la nariz y empezó a sacar pez por pez!!! ¡¿Que?! ¿Cómo pudo saberlo el Capitán Bob? ¿Como pudo ver que la nutria venía? ¿Cómo sabía que el enfriador tenía algo adentro?
Pregunté si debía detener a la nutria de robarse los pescados y contesto “si son lo pexels-photo-185032suficientemente tontos para dejar su enfriador sin candado, se lo merecen.”
Ennegrecí la caballa a la parrilla para la cena. Yummm! ¡Valió la pena el precio!
Pescados
Delfines
Pelicanos
Nutrias
¡Los niños y yo tuvimos el tiempo de nuestras vidas! Bob es un genio! ¡Se merece su propio espacio en el estacionamiento!
Aparte de los avistamientos de animales (incluyendo un mapache que vimos rumbo a la marina), para mi hubo otras realizaciones:
1. No juzgues a un libro por su portada o a un capitán por su embarcación – o te puedes perder una gran historia.
2. No le pidas a otros que te guíen y después dudes de cada paso. ¿Para qué nos molestarnos en tener un guía si lo sabemos todo? Disfruta del viaje y juzga los resultados.
3. Cuando la gente empieza a dudar de mis direcciones, les puedo dar gracia; después de todo, yo también tenía mis dudas en camino a el rótulo “Reservado para Bob”
4. Las chicas también pueden pescar.
Con Cariño,
Terri

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Mi Galán en la Lluvia

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“¿Porque tenemos que celebrar la graduación de preparatoria? No es gran cosa. ¿no es lo que se espera?” Me preguntó mi hijo de 17 años mientras ordenábamos invitaciones para su graduación.

Me recuerda de mi 25 aniversario de bodas (hoy, 08 Mayo). No es gran cosa. Es lo que se espera, ¿o no? Casi lo dejo pasar, pero me di cuenta que tengo tanto por lo que estar agradecida. ¿Porque no celebrar? ¿En grande?

Con matrimonios fracasados creciendo, a menudo sin culpa de un solo lado. No quiero entristecer a nadie más de lo que ya pueden estar. Con las muertes prematuras de varios amigos cercanos en la década pasada, pienso en esos viudos/viudas y no es mi intención abrir la herida con decir que Chris y yo hemos tenido 25 años juntos.

Pero, cuando el Señor me ha bendecido con alguien tan increíble como Chris, no quiero perder un minuto sin alabarle por Su regalo que llamo matrimonio. Quiero que mis hijos vean el resultado “esperado” de dos décadas y media juntos y que lo vean como algo que anhelan para ellos.

Mientras partíamos a una excursión de 3 días (después haber cumplido con las responsabilidades en el campo de futbol, la iglesia y el teatro), la lluvia se nos unió en el viaje. Y luego salió el sol. Escuchamos los truenos a la distancia, desmoronando nuestros planes con el descapotable.

Busque arcoíris por todas las direcciones – pensando que, en este clima, tendría que aparecer por algún lado. Y claro, empezó a aparecer. Mis gafas agudizaron los colores antes que Chris lograra verlo aparecer – o antes de que mi cámara lo pudiese capturar. Continuamos manejando por el I-40 hacia el 64 saliendo de la ciudad, y el arcoíris se aclaró al punto que Chris podía distinguirlo desde su asiento.

Como si hubiese sabido que yo quería tomar una foto, Dios proveo la perfecta vista fotográfica deseada en frente de nosotros – como si fuésemos a manejar directo a la gran olla de oro al final del arcoíris (el cual se había multiplicado en dos).

img_1438Claro que la metafórica de nuestro viaje de aniversario era evidente – aun a solo 45 minutos de haber empezado a manejar. La belleza de un arcoíris no existe si no hay sol y lluvia. La belleza del matrimonio existe de la misma manera. Aun nuestros votos del día de bodas dicen “En la riqueza, en la pobreza, en tiempos buenos y malos, en salud y en enfermedad…hasta que la muerte nos separe.” Talvez los puedo redactar en otras palabras, “En la lluvia y los días de sol, en los truenos a distancia y la calma después de la tormenta, en el tornado y en consuelo de la puesta del sol, espero que reflejemos la luz de muchos colores.” Tormentas vienen y van sin la presencia de un arcoíris; muchos arcoíris son difíciles de encontrar, mientras otros saltan en medio del camino, pero la rareza de estos los hace aún más valiosos.

Reflexiono en estos veinticinco años y veo años de pobreza, y años de riqueza. Tiempos malos y tiempos buenos. Años de enfermedad y de salud. Y doy gracias a Dios de que me unió a Chris Brady para cada uno de estos. Los colores son más brillantes cuando estamos juntos, aun cuando algunas veces no podíamos ver el arco.

Espero con ansiedad los siguiente 25 años y más reflejando Su luz en magníficos colores, JUNTOS.

Es lo esperado, pero nunca tomado por hecho, porque cada día que se nos da, no es poca cosa.

Feliz aniversario al amor de mi vida, Chris Brady.

Con cariño,

Terri

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Mensaje en el Masaje. ¡Buena suerte con eso!

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Querida Lindsey,

Mientras estaba con mi tercer hijo, tenía el “Síndrome Pierna de Barbie” – Ese fue el termino que usaba para describir la sensación de que mi pierna se desprendía de mi cuerpo y era solo sostenida por una banda elástica.  Unknown-3Era bastante doloroso – casi al punto de que los dolores de parto me parecían un día de campo en comparación.  La vida cotidiana de una madre de dos niños activos, de 3 y 6 años de edad, se convirtió en una labor difícil; arrastrando mi pierna, un pie atrás de mi (es broma) y al mismo tiempo tratando no mostrar mi cojera.

Si, motivado por lograr que dejara de quejarme, o por ser considerado, mi amado esposo sugirió que fuera a tomar un masaje.  El solo pensar en una hora de silencio, me parecía demasiado bueno para ser verdad.

Y asi fue.  Tal vez mi terapista tomo mucho café, o tal vez tendría un interés genuino en mí, pero no paro de hablar en ningún momento, no hubo silencio.  ¿Cuándo darás a luz? ¿Son mellizos o trillizos?

imagesConmigo, esa segunda pregunta era común; casi tan pronto la segunda línea en la prueba de embarazo era evidente – la gente no podía creer mi tamaño, si solo cargaba un bebe.  Me sentía como si mi nombre hubiese sido a cambiado a “¡Caramba mujer!”  Ese parecía ser el saludo que todos me daban. ”Caramba, mujer pensé que no parirías por meses” “Caramba mujer, ¿qué comes?  “Caramba mujer, ¿cuantos bebes traes dentro? ¿estas segura que no se equivocaron?”

Una aeromoza intento mantenerme fuera de un vuelo cuando apenas llevaba la mitad del tiempo de embarazo.  Obviamente nerviosa por mi tamaño, como si estuviese apunto de parir, me pregunto, -“¿Puedes volar? “

Insultada y sin detener mi caminar conteste “En avión”

“Ya te vez embarazada, hasta de espaldas,” dijo uno de mis compañeros de trabajo.

“Lo único que se divide en estos momentos, son sus pantalones” respondió Unknown-2 alguien en la mesa  humorosamente (me pareció chistoso –mejor reír que llorar)  a la pregunta hecha por la mesera que si deseaba dividir mis fajitas para la cena.

Mis rodillas desaparecían en un bulto de fluido, para no volver a verse hasta después de parir. Cuando me doblaba para atar mis agujetas, pensaba, “¿Qué más puedo hacer mientras estoy acá abajo?”

Mi terapista continuaba con las preguntas, y mi sueño de una hora de silencio, se esfumo.

-¿Vas a tener mellizos? (No; y si estoy segura que no)

-¿Cuándo darás a luz? (4 semanas)

-¿Está nerviosa por el parto?

Esa era una pregunta difícil. En realidad estaba nerviosa por una parte del parto.  Tal vez recuerdes que con mi segundo hijo no hubo mucho tiempo.  Nació después de solo 4 contracciones, antes de que llegara la ambulancia, aún antes de que pudiere bajar las escaleras al primer piso de nuestra casa. Mi mama y Chris trajeron a Nate al mundo (9.5 libras-4.31 kg); bueno en realidad el llego solo y ellos lo recibieron.

Al principio de este embarazo el doctor me había hecho una pregunta similar, “¿Estas nerviosa de la posibilidad de parir en casa de nuevo?  “No, ¡estoy nerviosa de parir en medio de una tienda de comestibles!” conteste.

Pero tratando de terminar la conversación y por fin lograr obtener el deseado silencio, conteste.  “No, la verdad estoy más emocionada por saber si es niño o niña”

“¿No sabes si es niño o niña?  ¿Estas bromeando?   ¿No vas a saber el sexo?”

“Espero que sí, le voy a tener que vestir!”  Mi manera típica de contestar la misma pregunta.

Esto fue la controversia del resto de la hora de masaje, pues me preguntaba porque no había querido saber el sexo y cómo le hacía para esperar tanto tiempo, especialmente ya teniendo dos varones, cómo no estaba ansiosa por saber si sería una niña.

La hora termino, mi sueño de una hora de silencio se derrumbó.  Me baje de869 la mesa de masaje, de nuevo poniendo presión en la pierna y de nuevo la sensación de pierna desprendida regreso.  Después de pagarle a la recepcionista, mi terapista asomó la cabeza a la sala de espera para despedirse.  Mientras  me alejaba, cojeando,  del escritorio la terapista grito a mis espaldas “¡Buena suerte con el sexo!”

Enseguida sentí la necesidad de explicarle a todos en la sala de espera, gente extraña, viéndome caminar cojeando; “Quiere decir sexo del bebe,…, del bebe.  Mi bebe nace en 4 Semanas y no se su sexo, así que me está deseando buena suerte con eso.”

Mi hija nació una semana después…en el hospital.

Con Cariño,

Terri

Bufalos y Mariposas

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Querida Lindsey,

Cuando Dios me dio a mi pequeña mariposa, después de mis búfalos, recuerdo que pensé; ¿en serio?  Crees que puedo educar una hija?

En cada libro que leo, me relaciono más con el lado masculino, soy de Marte (se supone que las mujeres son de Venus).   Soy más como un waffle (se supone que las mujeres son como el espagueti)  ¿Soy un búfalo y Dios me dio una mariposa?

Las mariposas son hermosas.  Van llevando su polen a las flores, desparramando belleza.  Claro, para mi desdén, son débiles y dejan de volar por cualquier ofensa.

Christine, ahora de 8 años, es exactamente eso, una mariposa.  La semana pasada me Imagedijo, “Mama, deberías intentar usar un lápiz labial más brillante, resaltaría el color de tus ojos.”  Ella raramente se viste en otra cosa que no sea vestidos, porque para ella todo es el “lucir bien”, algo que yo aún no capto – como ya me lo ha hecho saber.

Una vez cuando solo tenía 3 años fuimos a un salón de belleza a arreglarnos las uñas (su sueño).  Me pidió si le podía cantar a la dama sentada al lado nuestro, en el proceso fue, persona por persona, polinizando toda la sala de espera.  Las sonrisas se multiplicaron.  Pero con solo un poco de polvo en sus delicadas alas y terminan en el piso.

Mi anécdota favorita es la noche en la cual me despertó lloriqueando desde la parte superior de las escaleras diciendo “Mami, tengo música en mi na-ah-ah-ah-ahriz (nariz) tenía un resfriado.

Búfalos en comparación son de piel gruesa, difícil de perforar.  Pueden cargar peso como ningún otro.  Desafortunadamente como un toro en un atienda de porcelanas, pueden causar desastres con cada paso.  Sin darse cuenta van destruyendo todo por su camino.

bufalo chipotle hot sauce

Cuando pequeña, fui una chica poco femenina, yo hacía frente a los perros furiosos dándoles a comer saltamontes, para mantener a mis hermanos a salvo.  En serio.  El búfalo en mi usaba una divisa imaginaria que decía “No me puedes lastimar”.  Cuando tenía dolor sentía que era debilidad y que no debía mostrarla.  Me protegía con el humor, con cual hería a todos a mí alrededor,  quebrantando a los débiles, uno por uno sin ni siquiera darme cuenta.

Me estremezco al pensar en las veces que mi hija ha esperado mi regreso, junto a la puerta.  En sus pequeñas manos, su creación del día, deseando hacer una gran presentación.  Pero sin darme cuenta de su presencia paso de largo y mis primeras palabras son “Quien hizo este lio”

Mientras admiro a mis amigas que son “mariposas” “polinizando con sonrisas y rodeadas de amigas deseo eso mismo para mí.  En vez de ver el ser mariposa como debilidad, me doy cuenta que debo reconocer sus fortalezas e imitarlas.

Tratando con problemas intrapersonales, empecé a ver algunas de mis debilidades de búfalo.  Tal vez en vez de culpar a otros de ser muy sensibles necesito crecer mi sensibilidad.  Me doy cuenta que al decir “No puedes lastimarme” en realidad estaba diciendo “No me puedes conocer”.

Orando para que el Señor me mostrara mis “áreas oscuras” pude ver que estaba lastimando a los demás, y finalmente lastimándome a mí misma.  Lo sentí, No se pule sin fricción y gracias a esa fricción el búfalo en mi comenzó un tipo de metamorfosis.

Ahora he llegado a la conclusión de que para tener y mantener amigos, las cualidades de mariposa; volar alto y apolinar deben ser respetadas y emuladas.

Pero para lograr algo con excelencia, las fuerzas del búfalo y piel gruesa son requeridas.  Respetando las fortalezas de los dos soy capaz de lograr a ser como Dios me creo… una “bufaposa”.

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Que Dios te bendiga,

Terri Brady

Gracias por traducir, Gabriel y Norma. Que Dios Te Bendiga siempre.